Espacio Libre

Álvaro Iriarte en Espacio Libre: La nueva Guerra Fría del Cobre

Álvaro Iriarte en Espacio Libre: La nueva Guerra Fría del Cobre
Espacio Libre

Esta tarde se estrena en Agricultura TV un nuevo episodio de “Espacio Libre”, instancia donde expertos abordarán los temas más importantes de la contingencia a través de videocolumnas.

En este espacio, los destacados profesionales analizarán en profundidad distintos aspectos de la política y actualidad nacional e internacional, entregando perspectivas nuevas sobre los hitos que marcan el día a día.

Las columnas se estrenarán todos los lunes, miércoles y viernes a las 20:00 horas a través del canal de YouTube de Agricultura TV.

En esta edición del Espacio Libre, , Álvaro Iriarte, Director de Contenidos de Res Pública, analiza las implicancias de las medidas económicas impulsadas por Donald Trump, especialmente los aranceles.

Trump y la redefinición de los carteles como organizaciones terroristas:

Trump y un nuevo capítulo de la guerra contra las drogas. En la década de 1970, Estados Unidos ideó y puso en marcha lo que ha llegado a ser conocido como la guerra contra las drogas, un conjunto de políticas públicas y medidas destinadas a combatir el tráfico de sustancias ilícitas y estupefacientes dentro de Estados Unidos con una amplia red de colaboración internacional. Sin embargo, esta política pública no ha estado exenta de polémicas, que no es lo suficientemente eficiente, que no logra detener el tráfico y el ingreso de este tipo de sustancias en los Estados Unidos, y que en la práctica los carteles de América Latina simplemente han perfeccionado sus mecanismos para defraudar a la ley y así continuar con la venta de drogas.

Pero si bien es cierto, han existido profundas críticas en la década de los 80, 90 y 2000, parece ser que ahora nos enfrentamos a un renovado esfuerzo desde la Casa Blanca, liderada por Donald Trump, en la guerra contra las drogas. En particular, hemos visto que, primero, la administración Trump ha calificado a diversas organizaciones criminales, como el cartel de los Soles o el Tren de Aragua, derechamente como organizaciones terroristas. Por lo tanto, esto ha hecho que cambie la calificación jurídica de estas organizaciones de crimen internacional y las ha puesto en la misma categoría que otras entidades que patrocinan el terrorismo o que desarrollan actividades terroristas, como podría ser Hamas, Hezbollah, el Estado Islámico y tantos otros grupos dentro del sistema de normas de los Estados Unidos.

Luego, hemos visto también que el gobierno de los Estados Unidos procedió a desplegar fuerza militar e incluso, en estos momentos, hemos visto que existe una pequeña flota de naves desplegadas en el Mar Caribe y, además, se ha comenzado a movilizar cerca de 4.000 efectivos. ¿Tiene sentido el uso de fuerza militar para combatir el narcotráfico? Pareciera ser que en la segunda década del siglo XXI el crimen organizado y, en particular, las bandas y organizaciones que se dedican al comercio de drogas ilícitas ha alcanzado un refinamiento y una capacidad de penetración en algunas democracias como ninguna otra organización criminal lo ha hecho antes. Cuentan con cuantiosos recursos que les permiten sobornar funcionarios desde aduanas, servicios de impuesto hasta los propios tribunales y, además, actúan casi en plena impunidad.

En este contexto tenemos que sumar la existencia de lo que algunos ya llaman los narcoestados. ¿Qué quiere decir esto? Son estados fallidos en donde el jefe de estado o parte importante de los grupos que controlan el país forman parte de la red de contactos del crimen organizado o, derechamente, son parte del crimen organizado. Esta es la principal acusación que ha hecho la Casa Blanca a través del Departamento de Estado y a través del Departamento de Justicia respecto de Nicolás Maduro, catalogándolo como líder del cartel de los soles.

Chile no está libre de este tipo de problemas. En los últimos meses hemos visto cómo hemos detectado situaciones de tráfico de drogas en las Fuerzas Armadas, en Carabineros y la PDI y también amplios cuestionamientos a ciertos organismos del Estado, incluyendo el Poder Judicial. La gran pregunta que queda es si este nuevo ataque frontal, este asalto ya con una decisión mayor de despliegue militar y de inteligencia de los Estados Unidos, va a producir un efecto distinto a lo que ha sido hasta ahora la guerra contra las drogas.

Y en el caso de Chile, la pregunta es ¿existe la posibilidad real de establecer un canal de cooperación con la Administración Trump para enfrentar la penetración del narco, en particular en las regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá? Queda mucho camino por delante, pero por lo pronto la amenaza del narco también está en las puertas de entrada de Chile y depende de nosotros detenerlo y ver cómo lo hacemos frente.

Ver comentarios
Los comentarios son moderados para garantizar un diálogo respetuoso.