Esta tarde se estrena en Agricultura TV un nuevo episodio de “Espacio Libre”, instancia donde expertos abordarán los temas más importantes de la contingencia a través de videocolumnas.
En este espacio, los destacados profesionales analizarán en profundidad distintos aspectos de la política y actualidad nacional e internacional, entregando perspectivas nuevas sobre los hitos que marcan el día a día.
Las columnas se estrenarán todos los lunes, miércoles y viernes a las 20:00 horas a través del canal de YouTube de Agricultura TV.
En esta edición del Espacio Libre, el abogado José Ignacio Concha analiza lo que está en juego en las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias.
Reflexión sobre los desafíos éticos y políticos de los futuros legisladores y la ciudadanía:
Este es un año de elección presidencial y elecciones parlamentarias. Estamos claros de lo poco serio que significa estar discutiendo las reglas electorales precisamente a semanas de este proceso. Es algo impresentable.
Pero además se suma otro elemento. ¿Qué tipo de legisladores vamos a elegir los chilenos? ¿Se acuerda usted del mamarracho constitucional, cuando nos querían dividir, eliminar el Senado y aniquilar nuestras libertades? Bueno, varios ex convencionales constituyentes de izquierda que apoyaron esas brutalidades ahora quieren ser diputados. Y por si fuera poco, doña Elisa Loncón, una de las waripolas de ese escándalo, ahora quiere ser senadora.
O sea, busca integrar la misma institución que quería destruir. Vaya coherencia, ¿no? Un punto central en este análisis radica en constatar la vocación de servicio público de nuestros futuros legisladores, y ciertamente determinar su compromiso democrático. Digo esto porque un sector político, la extrema izquierda, avaló la violencia y aplaudió a los que quemaban Chile en el estallido delictual.
Propongo algo muy simple y claro, que quienes sean candidatos se comprometan de cara al país a renunciar explícitamente a la violencia como método de acción política. ¿Se atreven o no? La democracia es mucho más que ganar o perder elecciones. Para que verdaderamente funcione como sistema requiere que todos quienes participan en ella tengan el profundo convencimiento ético de que es la mejor forma de gobierno, o la menos mala, como diría el gran Winston Churchill.
En cualquier caso, la democracia requiere el absoluto compromiso de todos nosotros creer en la democracia cuando ganamos y también cuando perdemos. A su vez, la misma extrema izquierda en el fondo creen ser los únicos en tener legitimidad para gobernar, y por tanto, cuando ha gobernado la derecha, han sido la oposición más miserable que tengamos recuerdo. Es cosa de analizar su comportamiento en el segundo gobierno del presidente Piñera.
Si les toca hacer oposición nuevamente ahora, ¿cómo se comportarán? El país necesita y espera una respuesta. A usted, chileno, le recomiendo un ejercicio muy simple. Infórmese acerca de los programas de gobierno.
Infórmese acerca de sus candidatos al Congreso Nacional. Distinga cuáles están buscando trabajo y cuáles en verdad son servidores públicos auténticos. Nunca olvide que el país lo construimos todos juntos.
La política no puede ser algo ajeno o distante de nuestro día a día. Como decía Platón, el precio de desentenderse de la política es ser gobernado por los peores. Así que ya sabe, involúcrese, infórmese y sobre todo, sea muy consciente de que el futuro de Chile lo construimos todos.