El pleno de la Convención Constitucional votó a favor este miércoles los artículos relacionados al derecho de la educación.

Entre los que pasarán al borrador de la nueva Constitución esta que “todas las personas tienen un derecho a la educación. La educación es un deber primordial e ineludible del Estado”; “la educación será de acceso universal en todos sus niveles y obligatoria desde el nivel básico hasta la educación media”; y que el “Sistema Nacional de Educación estará integrado por los establecimientos e instituciones de educación parvularia, básica, media y superior, creadas o reconocidas por el Estado”.

Dicho Sistema “promoverá la diversidad de saberes artísticos, ecológicos, culturales y filosóficos que conviven en el país” y el Estado deberá “articular gestionar y financiar un Sistema de Educación Pública, de carácter laico y gratuito, compuesto por establecimientos e instituciones estatales de todos los niveles y modalidades educativas”.

En conversación con “Enfoque Económico” de Agricultura, el exministro de Educación Raúl Figueroa dijo que “lo aprobado ayer en el pleno en materia de derecho a la educación es muy complejo”.

“El enunciado dice que se asegura el derecho a la educación, tal como lo dice la Constitución actual, y también habla que se garantiza la libertad de enseñanza; la actual también lo especifica. El problema viene cuando se empieza a detallar con lo que se aprobó ayer qué significa este derecho a la educación y qué tipo de resguardo se le entrega a la libertad de enseñanza“, opinó.

“En los concreto, se describe que el derecho a la educación se garantiza y la calidad del sistema se traduce al texto del borrados constitucional en una serie de principios y fines amplísimos a los cuales, del acuerdo aprobado ayer, todos los colegios del país deben obligatoriamente adecuarse, que van desde cosas evidentes como el foco en la calidad, materia de equidad, etc, a cuestiones la plurinacionalidad, aspectos de género, principios muy amplios“, analizó.

A ello, agregó que “de acuerdo a lo que se aprobó ayer, los modelos educativos dejan de ser diversos porque tienen la obligación de adecuarse a este modelo descrito en el enunciado constitucional y, por lo tanto, yo creo que de alguna manera bien clara es la antítesis de la libertad de enseñanza, en cuanto deja de haber diversidad de proyectos consagrada en la Constitución, sino que todo los contrario, deben, para cumplir el fin que la misma Constitución les exige, cumplir también con una serie de fines y principios que están enumerados en el texto y que no necesariamente coincide con proyectos educativos alternativos“.

En ese sentido, indicó que “es fundamental que la Constitución asegure la diversidad de proyectos educativos, cualquiera que sean esos proyectos. No le corresponde al constituyente definir las características específica de cada uno de esos proyectos. Además, la ley, de acuerdo a lo que se señaló en el texto, podría incluso incorporar nuevas restricciones, lo que hace que esa posibilidad de escoger sea aún más limitada”.

“No hay que tenerle susto a la diferencia, a mi me impresiona cómo se le está empezando a tener un susto a lo diferente, a los distinto, a lo diverso. No podemos permitir que lo diverso sea algo que atemorice a la ciudadanía. Y este texto lo que hace es homogenizar el sistema“, cuestionó.