En el marco del Día Mundial de la Prevención del cáncer cervicouterino, especialistas reforzaron el llamado a la vacunación y al diagnóstico precoz.
En Chile, cada año se detectan más de 1.500 casos y más de 600 mujeres fallecen por esta enfermedad. Se trata de un cáncer prevenible, pero que aún presenta importantes brechas en acceso a controles y tratamiento oportuno.
El doctor Omar Nazzal explicó que uno de los principales desafíos es que la enfermedad puede avanzar sin síntomas durante años. “El cáncer de cuello uterino es altamente relevante porque, siendo prevenible, sigue teniendo un impacto significativo”, señaló.
Más del 95% de los casos están asociados al Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual altamente frecuente. Se estima que hasta un 80% de las personas no vacunadas ha estado expuesta al virus en algún momento.
En ese contexto, la vacunación se posiciona como la principal herramienta de prevención. Actualmente, forma parte del Programa Nacional de Inmunizaciones y alcanza altas coberturas en escolares.
Junto a ello, el diagnóstico precoz sigue siendo clave para detectar lesiones antes de que evolucionen a cáncer. “El examen clínico periódico es la única forma de prevenir la aparición de un cáncer”, advirtió el especialista.