Un nuevo caso ha puesto en el centro del debate la seguridad del sistema notarial en Chile. Los fraudes en notarías vuelven a generar preocupación, luego de que el Consejo de Defensa del Estado interpusiera una acción judicial contra un notario acusado de permitir la falsificación de cinco escrituras públicas.
Según los antecedentes, el titular de la notaría habría autorizado firmas que no correspondían a las originales y no verificó adecuadamente la identidad de los involucrados, lo que facilitó la comisión del delito. Este hecho evidenció una debilidad estructural del sistema, particularmente en la práctica de delegar funciones en funcionarios.
Debilidades estructurales del sistema notarial
Aunque la normativa establece que las escrituras deben firmarse “ante notario”, en la práctica este proceso suele ser realizado por empleados de la notaría. Esta delegación aumenta el riesgo de irregularidades, según advierten expertos en la materia.
Christian Rodiek, fundador de FirmaVirtual, explicó que el problema va más allá de lo técnico. “El notario no solo certifica una firma, actúa como ministro de fe y, si él falla, lo hace todo el sistema”, afirmó.
El caso reabre el debate sobre la necesidad de modernizar el sistema. Los fraudes en notarías no solo afectan la confianza pública, sino que también pueden tener consecuencias legales y económicas significativas para los ciudadanos.
Recomendaciones para prevenir fraudes en notarías
Ante este escenario, especialistas plantean medidas concretas para reducir riesgos. Rodiek compartió una serie de recomendaciones orientadas a reforzar la seguridad en estos procesos.
Entre ellas, destacó la importancia de exigir la presencia del notario al momento de firmar documentos relevantes. “La presencia del ministro de fe disminuye el riesgo, pues, la mayoría de los fraudes suelen ser cometidos por funcionarios de la notaría”, explicó.
Asimismo, el uso de herramientas digitales como la biometría facial y la verificación de identidad en línea se posiciona como una alternativa eficaz. También se recomienda revisar cuidadosamente los documentos antes de firmarlos y evitar hacerlo bajo presión.
Otra medida relevante es preferir plataformas que ofrezcan trazabilidad y respaldo digital. La firma electrónica, regulada por la Ley 19.799, permite incorporar evidencia de identidad y voluntad, aumentando la seguridad del proceso.
Desafíos pendientes en el sistema
Pese a estas recomendaciones, expertos coinciden en que el problema requiere soluciones estructurales. Los fraudes en notarías reflejan la necesidad de fortalecer los controles y modernizar el sistema registral, incorporando nuevas tecnologías.
“La repetición de irregularidades que terminan llegando a la justicia demuestra que las reformas han sido insuficientes. No se han incorporado más controles ni más tecnología”, enfatizó Christian Rodiek.
Entre las propuestas planteadas se incluyen la asignación aleatoria de notarías, la conexión en línea con el Registro Civil e Identificación y la implementación obligatoria de sistemas biométricos.
“Mientras esos cambios no ocurran, la responsabilidad seguirá recayendo -en gran medida- en los ciudadanos. No obstante, en un sistema donde la fe pública es la base de la confianza, no debería ser así”, concluyó.
De este modo, el debate sobre fraudes en notarías continúa abierto, con llamados a avanzar hacia un sistema más seguro, transparente y acorde a las exigencias actuales.