Empanadas, asados, anticuchos y mote con huesillos forman parte habitual de las celebraciones de Fiestas Patrias. Sin embargo, quienes se sometieron a una cirugía bariátrica deben considerar algunas precauciones antes de consumirlos.
Uno de los puntos principales es reconocer en qué etapa postoperatoria se encuentra cada paciente. Quienes mantienen un régimen líquido, de papillas o alimentación blanda no deben adelantar texturas solamente por las celebraciones.
Por esta razón, las recomendaciones para consumir alimentos típicos están dirigidas principalmente a personas que ya cuentan con autorización de su equipo médico para incorporar alimentos sólidos.
“Celebrar también puede formar parte de una alimentación saludable. La clave es planificarse, elegir según la etapa post operatoria y detenerse antes de que aparezca malestar”, explicó María Cecilia Benavides, nutricionista del Centro de Nutrición y Cirugía Metabólica de Clínica INDISA.
¿Se puede comer empanada después de una cirugía bariátrica?
Para quienes ya pueden consumir sólidos, la especialista recomienda preferir empanadas horneadas y comer lentamente, sin considerar necesario terminar una unidad completa si aparecen señales de saciedad o molestias.
En el caso del asado, aconseja optar por pollo sin piel o cortes magros de vacuno o cerdo y comprobar que estén correctamente cocidos. Para los anticuchos, recomienda trozos pequeños, blandos y bien cocidos.
El choripán requiere especial moderación. Si el paciente decide probarlo, la nutricionista aconseja consumir una porción pequeña, debido a que el embutido puede favorecer pesadez o reflujo.
Con las ensaladas y el pebre, la recomendación consiste en escoger verduras cuya tolerancia el paciente ya conozca. Ají, cebolla o ajo deberían evitarse cuando previamente hayan generado síntomas.
El mote con huesillos y otros postres, en tanto, deberían consumirse en porciones pequeñas debido a su contenido de azúcar.
Otro error frecuente consiste en dejar de comer durante varias horas para “guardar espacio” antes del asado. La especialista aconseja mantener los horarios habituales y, cuando corresponda, incorporar previamente una colación proteica.
“Llegar con hambre intensa facilita comer rápido, exceder la tolerancia y elegir preparaciones con mayor aporte de grasa o azúcar”, advirtió Benavides.
Alcohol y dumping: las señales que no conviene ignorar
La nutricionista señaló que la alternativa más segura es no consumir alcohol durante el período indicado por el equipo médico, ya que después de una cirugía bariátrica su absorción puede experimentar cambios.
“Después de una cirugía bariátrica puede absorberse más rápido, alcanzar una concentración mayor en la sangre y permanecer más tiempo en el organismo”, explicó la especialista.
Bebidas y preparaciones como jugos, chicha, terremoto o mote con huesillos también pueden concentrar cantidades importantes de azúcar. En especial entre pacientes con bypass gástrico, esto podría desencadenar dumping o alteraciones bruscas de glicemia.
El dumping puede presentarse poco después de comer mediante dolor abdominal, náuseas, diarrea, palpitaciones o mareos. Entre una y tres horas después también pueden aparecer temblores, sudor frío o dificultades para concentrarse.
“Deténgase si aparece presión en el pecho o abdomen, hipo, náuseas, dolor, regurgitación o sensación de que la comida no avanza. Comer un poco más puede convertir una comida agradable en varias horas de malestar”, enfatizó Benavides.
Ante síntomas compatibles con dumping precoz, la recomendación entregada por la especialista consiste en detener la comida y permanecer en un lugar seguro, siguiendo posteriormente las indicaciones entregadas previamente por el equipo tratante.
Si aparecen desmayo, confusión, síntomas intensos o falta de respuesta, la especialista advierte que se requiere atención médica urgente.
¿Qué hacer después de las celebraciones?
Una vez terminadas las celebraciones, Benavides recomienda retomar la alimentación habitual sin ayunos ni restricciones extremas, además de priorizar la hidratación mediante sorbos frecuentes y volver a comenzar las comidas por las proteínas.
También aconseja mantener los suplementos indicados por el equipo tratante, como multivitamínicos, calcio, vitamina D, hierro o vitamina B12, en lugar de suspenderlos durante las celebraciones.
“Disfrutar no significa ignorar la cirugía. Significa participar, elegir con intención y respetar las señales del cuerpo”, concluyó la nutricionista.