El mercado inmobiliario comienza a mostrar señales de cambio en la percepción de los consumidores, especialmente en el Gran Santiago, donde el interés por adquirir vivienda vuelve a tomar fuerza.
Así lo revela el Estudio de Imagen de Inmobiliarias 2025 de NIQ|GfK, que indica que un 51% de las personas que actualmente están cotizando considera que es un buen momento para comprar, marcando un giro tras años de incertidumbre económica.
Este dato evidencia un repunte en las expectativas del sector, aunque en un escenario donde los compradores siguen siendo más cautelosos y analíticos.
Confianza y experiencia marcan la decisión
El estudio también muestra que, más allá de los factores económicos, los cotizantes priorizan elementos como la confianza, la trayectoria de las empresas y la experiencia de compra.
Estos atributos han pasado a tener un peso incluso mayor que variables comerciales, reflejando un cambio en el comportamiento del consumidor.
En ese contexto, Ana Rivera, gerente comercial de Inmobiliaria Imagina, explicó que “las personas vuelven a cotizar con mayor decisión, pero también con un nivel de análisis mucho más alto y comparativo”.
Además, señaló que “atributos como la trayectoria, la seriedad en la entrega y la experiencia de compra están pesando cada vez más” en la elección final.
El rol clave de lo digital en la búsqueda
Otro de los puntos relevantes del informe es la consolidación de los canales digitales como principal vía de información para quienes buscan vivienda.
Internet concentra la mayoría de las menciones, muy por sobre la publicidad tradicional o las recomendaciones presenciales. Esto confirma que la competencia en el sector se está trasladando hacia las primeras etapas del proceso digital del cliente.
Un mercado que se reactiva, pero con exigencia
Si bien se observa una reactivación en el interés por comprar, el estudio advierte que los consumidores mantienen altos niveles de exigencia. Factores como la postventa, el respaldo de la empresa y su trayectoria continúan siendo determinantes en la decisión.
Este 2026, la recuperación del mercado dependerá no solo de las condiciones de financiamiento, sino también de la capacidad de las inmobiliarias para generar confianza.