En el Día Mundial del Sueño, especialistas advirtieron sobre el impacto del descanso en el aprendizaje de los niños. Expertos de la red de colegios Cognita señalaron que el sueño es clave en la primera infancia.
Los estudios indican que niños entre 3 y 5 años deberían dormir entre 10 y 13 horas diarias. Durante el descanso, el cerebro procesa experiencias y fortalece aprendizajes como lenguaje, memoria y coordinación motora.
Impacto en el desarrollo
Cuando el sueño es insuficiente, el proceso de aprendizaje se vuelve menos eficiente.
“Un niño que ha tenido un descanso reparador muestra mayor disposición al juego y la exploración”, explicó Vera Callejas, directora de Educación Parvularia del colegio Pumahue Curauma.
Los especialistas recomiendan mantener rutinas de sueño, horarios estables y actividades tranquilas antes de dormir.