El alza de los combustibles está generando un impacto directo en los hogares chilenos, modificando hábitos de consumo y decisiones cotidianas.
Según un informe de Kantar Chile, este escenario está obligando a las familias a reorganizar su presupuesto y priorizar gastos esenciales. El análisis advierte que el efecto no es aislado, sino que se extiende a múltiples áreas de la vida diaria.
“El aumento en los combustibles funciona como un shock que se transmite rápidamente al resto del gasto del hogar”, explicó Martín Cena. En la práctica, los hogares están reduciendo gastos en ocio, entretenimiento, delivery y comidas fuera del hogar.
Al mismo tiempo, concentran su presupuesto en alimentación, transporte y servicios básicos, con decisiones cada vez más planificadas. El informe también anticipa cambios en la movilidad, con menor uso del automóvil y mayor preferencia por transporte público.
Esto responde a la necesidad de optimizar costos y reducir el impacto económico diario en los hogares. “El consumidor chileno entra en una fase de mayor cautela”, explicó Carolina Livacic, destacando un cambio en la forma de consumir.
Desde la consultora advierten que estos ajustes podrían mantenerse en el tiempo, configurando nuevos hábitos más racionales. Además, alertan que el alza de combustibles podría impactar otros precios, debido al aumento en costos logísticos y de distribución.