El regreso a la rutina en marzo no solo marca el inicio del año escolar y laboral. Para una amplia mayoría de los hogares chilenos, también representa un periodo de fuerte presión financiera.
Así lo muestra el último estudio GPS Ciudadano de Datavoz.
Este revela que un 64,9% de las personas está preocupado porque los gastos de marzo serán muy altos y teme no poder cubrirlos completamente.
La investigación evidencia que la llamada “cuesta de marzo” no afecta a todos por igual y expone brechas económicas profundas según el nivel de ingresos y la composición de los hogares.
“El mes de marzo funciona como un verdadero termómetro de la vulnerabilidad económica en Chile. Lo que vemos es que para muchos hogares no se trata solo de un momento del calendario, sino de una prueba de estrés financiero que deja en evidencia desigualdades estructurales”, explica Jorge Fábrega, director en Tendencias Sociales de Datavoz.