Cerca del 49% del territorio nacional presenta algún grado de erosión, según cifras de CIREN citadas por expertos, en un escenario marcado por la sequía y pérdida de fertilidad.
La extracción intensiva de recursos y la disminución de materia orgánica pueden favorecer la compactación y degradación de los suelos, planteando nuevos desafíos para el desarrollo de la agricultura en Chile.
Economía circular para recuperar los suelos
Christian Velásquez, gerente general de Vermis, planteó que la economía circular puede contribuir a enfrentar este escenario mediante la incorporación de residuos orgánicos procesados y nutrientes a los terrenos.
“Por décadas hemos tratado al suelo como un simple soporte físico para las plantas, cuando en realidad es un organismo vivo”, afirmó Velásquez.
Según explicó, devolver materia orgánica permite mejorar la estructura y fertilidad natural de los terrenos, además de favorecer su capacidad para retener humedad, un factor relevante frente a períodos de sequía.
El especialista sostuvo que la incorporación de nutrientes también puede favorecer la actividad de hongos y bacterias beneficiosas presentes en el suelo.