La Diócesis católica de Harrisburg, en Pennsylvania, publicó los nombres de 37 sacerdotes, tres diáconos, seis seminaristas, nueve clérigos de otras diócesis y 16 miembros de comunidades religiosas, denunciados por “comportamiento indecente e inapropiado” como besos, pornografía infantil, y comunicaciones inapropiada con menores, según la agencia EFE.
La lista fue difundida por el obispo de esa entidad, Ronal W. Gainer, quien señaló que las conductas de esos “hombres originalmente llamados al servicio de Dios”, causan dolor y pena, y pidió perdón a las víctimas, los fieles católicos y a la comunidad, en nombre de a diócesis. Precisó que “muchos de los victimizados cuando eran niños continúan sufriendo por el daño infligido”.
Gainer también condenó la actitud de los obispos que dirigieron la iglesia durante 70 años y aseveró que sus nombres serán eliminados de las iglesias y edificios de Harrisburg, por su “incapacidad de tratar adecuadamente las acusaciones de abuso”.
La Diócesis de Harrisburg es la segunda de seis sedes de la Iglesia, que son investigadas por el Estado, y que aparece en el informe de 900 páginas sobre presuntos abusos por parte de religiosos, difundido por orden de la Corte Suprema de Pennsylvania.