Estados Unidos anunció una nueva ofensiva económica contra Irán, que incluirá un paquete de sanciones que Washington calificó como el más severo aplicado hasta ahora contra Teherán. La medida fue comunicada por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, quien además pidió a China colaborar con la estrategia.
Bessent adelantó que entregará mayores detalles sobre las nuevas medidas durante una conferencia de prensa prevista para el lunes. El funcionario sostuvo que el objetivo de esta estrategia es aumentar la presión sobre el gobierno iraní.
“Es un golpe doble. Tenemos el bloqueo y vamos a tener las sanciones más duras de la historia”, afirmó Bessent durante una entrevista con CNBC. En la misma conversación, agregó: “Va a funcionar en Irán y vamos a hacer colapsar a este régimen”.
Washington busca que China se sume a la presión
Uno de los principales focos de la nueva ofensiva estadounidense está puesto en China, debido al volumen de petróleo iraní que adquiere el gigante asiático.
Consultado sobre una eventual aplicación de sanciones contra Beijing por sus relaciones comerciales con Teherán, Bessent evitó entregar detalles y señaló que “muchas conversaciones es mejor tenerlas en privado”.
Sin embargo, el secretario del Tesoro sostuvo que China depende del Golfo Pérsico para una parte importante de su suministro energético y planteó que a Beijing le convendría participar de la estrategia estadounidense.
“Sumarse al plan” permitiría, según Bessent, avanzar hacia la reapertura del estrecho de Ormuz y contribuir a una eventual disminución de los precios del petróleo.
China, de acuerdo con los antecedentes citados por Infobae, compra más del 80% del petróleo que Irán exporta, aunque otras estimaciones elevan esa proporción por sobre el 90%. Una parte importante de esas operaciones se realiza mediante refinerías independientes conocidas como “teapot”, que tienen una exposición limitada al sistema financiero estadounidense.
Trump también lanzó una advertencia
El anuncio de Bessent se produjo después de que Donald Trump advirtiera sobre consecuencias económicas para los países que entreguen apoyo a Irán.
El mandatario calificó la ofensiva estadounidense como una “operación económica aplastante” en un mensaje publicado en su red Truth Social.
La administración estadounidense sostiene así una estrategia de presión económica mientras continúa el conflicto con Irán y permanece el bloqueo naval impuesto por Washington sobre los puertos iraníes y los accesos al estrecho de Ormuz.
Irán acusa a EE.UU. de “terrorismo económico”
Desde Teherán también hubo una respuesta a los anuncios estadounidenses. El canciller iraní, Abás Araqchi, cuestionó las declaraciones de Trump y sostuvo que buscan desviar la atención de los problemas económicos que enfrenta Estados Unidos.
En tanto, la Cancillería iraní calificó la nueva ofensiva estadounidense como “terrorismo económico”, según un comunicado difundido por medios estatales.
Por ahora, queda pendiente conocer el detalle de las nuevas sanciones que Estados Unidos pretende aplicar contra Irán y cuál será la respuesta de China frente al llamado de Washington. La posición de Beijing será especialmente relevante debido al peso que tienen sus compras de petróleo iraní dentro de la economía de Teherán.