El Tribunal Oral en lo Criminal N°3 de San Isidro declaró la nulidad del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, luego de que se hiciera lugar a la recusación de la jueza Julieta Makintach, tras revelarse su participación en un documental filmado en el mismo tribunal.
La audiencia se llevó a cabo este mediodía y contó con la presencia obligatoria de los siete imputados por presunto homicidio simple con dolo eventual, entre ellos el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el médico clínico Pedro Di Spagna, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su jefe Mariano Perroni y la directiva de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini.
El proceso vuelve a foja cero
Con la decisión del tribunal, el juicio deberá comenzar nuevamente desde cero, lo que incluye la repetición de todas las declaraciones de testigos que ya habían prestado testimonio, como las hijas del astro argentino —Dalma, Gianinna y Jana Maradona—, Víctor Stinfale y las hermanas del exfutbolista.
El dictamen fue adoptado por los jueces Maximiliano Savarino y Verónica Di Tomasso, tras aceptar el pedido de nulidad impulsado por las defensas debido a la participación de la jueza Makintach en el documental Justicia Divina, filmado dentro del mismo tribunal sin la debida autorización oficial.
La polémica que forzó la nulidad
La controversia estalló al conocerse que Makintach, una de las juezas que debía impartir justicia en uno de los casos más sensibles del país, participó activamente en una producción audiovisual vinculada a temas judiciales y grabada en el edificio donde se ventilaba el caso, cuestionando la imparcialidad del proceso.
La recusación fue presentada por las defensas de los imputados, quienes argumentaron que la presencia de Makintach en dicho documental afectaba la neutralidad del juicio, generando un escenario insostenible desde el punto de vista jurídico. El tribunal acogió el planteamiento y resolvió que la única vía para garantizar un juicio justo era declarar su nulidad total.
El fallo implica un importante retroceso en el proceso judicial, a más de tres años del fallecimiento del ídolo argentino el 25 de noviembre de 2020, lo que prolonga aún más la búsqueda de justicia por las condiciones en que murió Maradona mientras estaba bajo atención médica domiciliaria.