Los precios del petróleo sufrieron este jueves una fuerte caída en los mercados internacionales tras el creciente optimismo de que Estados Unidos e Irán podrían estar cerca de un acuerdo para poner fin al conflicto bélico que ha tensionado a Oriente Medio y los mercados energéticos.
Según reportes globales, el West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en Estados Unidos, llegó a cotizar cerca de US$90 por barril, mientras que el Brent, referente europeo, retrocedió por debajo de los US$97‑98 en varios momentos de la jornada.
Este descenso se produce después de que circularan informaciones sobre avances diplomáticos y un posible borrador de entendimiento entre las partes que podría desencadenar una etapa de negociaciones más amplias.
Expectativas diplomáticas presionan al alza la oferta
El retroceso de los precios refleja el comportamiento habitual de los mercados ante señales de distensión geopolítica: los inversores descuentan una posible mejora en el flujo de petróleo desde Medio Oriente, especialmente si se logra un entendimiento que facilite la reapertura parcial o total del estrecho de Ormuz, una de las rutas más estratégicas para el crudo mundial.
Organismos financieros y operadores han señalado que la caída de más de un 10% en el precio del crudo esta semana es una respuesta directa a la percepción de que el conflicto podría estar acercándose a una solución, aunque todavía no existe un acuerdo formal.
Algunos analistas advierten que dicho retroceso también responde a coberturas y ventas técnicas tras semanas de fuerte volatilidad.
A pesar de estas caídas, los expertos subrayan que el escenario global sigue altamente incierto, ya que aspectos clave como condiciones de producción, sanciones y control de suministros en la región todavía no se han resuelto, lo que mantiene a los mercados en alerta.