El Gobierno suizo confirmó este viernes la suspensión de nuevas autorizaciones para enviar material de guerra a territorio estadounidense. La decisión se fundamenta en el estricto principio de neutralidad histórica del país europeo, el cual prohíbe explícitamente la venta de armamento a naciones que se encuentren participando en conflictos armados.
Tras el reciente estallido de la guerra en Irán a finales de febrero, las autoridades suizas ya habían mantenido en pausa cualquier solicitud de exportación militar hacia Washington.
Esta postura fue evaluada y ratificada durante la última reunión del Consejo Federal, afectando de paso las relaciones comerciales con Israel e Irán, países con los que también se mantiene un bloqueo, existiendo incluso un embargo formal sobre este último.
Pese a la restricción, el Ejecutivo aclaró que los permisos de exportación hacia Estados Unidos que ya se encontraban en curso seguirán vigentes, con la estricta condición de que los bienes enviados no tengan un fin militar. De todas formas, estas entregas, al igual que los bienes de doble uso (civil y militar), serán sometidas a revisiones periódicas por un comité de expertos integrado por los ministerios de Economía, Asuntos Exteriores y Defensa.
El costo para Suiza
La medida supone un impacto comercial significativo para la industria armamentística suiza, que el año pasado vivió un auge al registrar exportaciones por más de 1.050 millones de euros, un 43% más que el año anterior. En dicho periodo, Estados Unidos se consolidó como su segundo mayor comprador a nivel mundial, solo por detrás de Alemania, con importaciones que rondaron los 105 millones de euros, destinadas principalmente a municiones y componentes para aviones de combate.