El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal (TOP) de Antofagasta absolvió por unanimidad a una mujer acusada de mutilar parte de la lengua de su expareja, luego de establecer que actuó en legítima defensa durante un episodio de violencia intrafamiliar.
La acusada, identificada con las iniciales A.H.A., enfrentaba cargos por el delito consumado de mutilación de miembro importante. Sin embargo, los jueces concluyeron que su reacción ocurrió en medio de una agresión física y sexual ejercida por el hombre, descartando la versión de la Fiscalía, que sostenía que ella lo había atacado mientras dormía.
Los hechos ocurrieron en diciembre de 2025
Según los antecedentes establecidos por el tribunal y difundidos por el Poder Judicial, los hechos ocurrieron cerca de las 6:00 horas del 7 de diciembre de 2025, al interior de un inmueble ubicado en el campamento La Negra, en Antofagasta.
De acuerdo con la resolución judicial, el hombre, motivado por celos y bajo los efectos del alcohol y las drogas, insultó, amenazó y agredió físicamente a su expareja. Además, la sujetó del cuello y realizó tocaciones en su zona genital.
En ese contexto, el sujeto la besó por la fuerza e introdujo su lengua en la boca de la mujer. Ante la agresión, ella reaccionó mordiéndolo y cercenando parte de su lengua, lo que le provocó lesiones graves.
La acción permitió que el hombre la soltara y que la mujer pudiera escapar del inmueble. Posteriormente, con la ayuda de un conocido, llegó hasta una unidad policial para denunciar lo ocurrido.
Tribunal determinó que actuó en legítima defensa
En el acta de deliberación, los jueces señalaron que la agresión se produjo en un contexto de violencia verbal, física y sexual ejercida por el hombre contra la acusada.
Ante este escenario, el tribunal estableció que la mujer enfrentó una agresión ilegítima, real y actual, sin haber mediado una provocación suficiente de su parte. Asimismo, concluyó que las circunstancias le permitían temer razonablemente por su vida.
Bajo esos antecedentes, los magistrados determinaron que la mordedura fue una reacción destinada a detener el ataque y proteger su integridad física.
La resolución descartó así la responsabilidad penal de la acusada por el delito de mutilación de miembro importante, al considerar que su conducta estuvo amparada por la legítima defensa. Finalmente, el TOP de Antofagasta resolvió absolver a la mujer por unanimidad.