El estudiante acusado del ataque en un colegio de Calama quedó en prisión preventiva. La medida fue decretada por el Juzgado de Garantía de la ciudad.
El imputado, de 18 años, enfrenta cargos por homicidio calificado y otros delitos. Entre ellos, cuatro homicidios frustrados e infracción a la ley de armas.
El hecho dejó a una inspectora fallecida y a otras cuatro personas heridas. La Fiscalía argumentó que el detenido representa un peligro para la sociedad. Por ello, solicitó la medida cautelar, la que fue acogida por el tribunal. Además, se fijó un plazo de investigación de 180 días.
Planificación del ataque
Durante la audiencia, el Ministerio Público reveló nuevos antecedentes: el imputado habría planificado el ataque en un cuaderno personal.
Según el fiscal, justificó su actuar por motivos ideológicos. También estableció una fecha para ejecutar el ataque. Incluso, lo denominó como un “Día de ira”.
Uno de los aspectos más graves es que habría definido posibles víctimas. Entre ellas, estudiantes de primero básico. Asimismo, se indicó que no tenía intención de sobrevivir, ya que su objetivo era ser abatido por Carabineros.