Un nuevo episodio de violencia armada sacudió la madrugada del domingo a la comuna de Puente Alto, luego de que una balacera en Bajos de Mena terminara con un joven de 18 años fallecido y un adolescente gravemente herido en hechos que ahora investigan las policías.
El procedimiento comenzó cerca de las 00:40 horas, cuando personal de Carabineros de Chile acudió a la intersección de calles Ichuac con San Pedro tras recibir un aviso por una persona herida por arma de fuego.
Según antecedentes preliminares y testimonios recopilados en el lugar, la víctima —un joven chileno sin antecedentes policiales— ingresó lesionado a un local de comida rápida del sector. Instantes después, cuatro individuos lo siguieron hasta el interior del recinto. Dos de ellos portaban armas y efectuaron múltiples disparos, lo que provocó la muerte del joven debido a la gravedad de las heridas.
Homicidio en Bajos de Mena: Investigación policial busca esclarecer vínculo entre ambos hechos
Tras el ataque, el Ministerio Público instruyó diligencias al OS-9 y al Laboratorio de Criminalística de Carabineros. El objetivo es reconstruir la dinámica del crimen, identificar a los autores y establecer el motivo del ataque, en el marco de esta balacera en Bajos de Mena que volvió a generar preocupación entre vecinos del sector.
En paralelo, un segundo hecho violento ocurrió en la misma zona. Personal policial apostado en el Hospital Sótero del Río informó el ingreso de un adolescente de 15 años con heridas provocadas por arma blanca. El menor debió ingresar de urgencia a pabellón quirúrgico debido a la gravedad de sus lesiones.
En este caso, la Fiscalía dispuso que la investigación quedara a cargo de la Policía de Investigaciones de Chile, institución que deberá determinar si el ataque con arma blanca guarda relación con la balacera en Bajos de Mena o si se trata de episodios distintos ocurridos en un mismo contexto territorial.
Las diligencias continúan en desarrollo y las autoridades mantienen operativos para ubicar a los responsables. Este nuevo caso vuelve a instalar el debate sobre la seguridad y el aumento de la violencia armada en sectores urbanos de la capital, donde los ataques ocurren cada vez con mayor frecuencia.