Los resultados más recientes de la encuesta Cadem muestran un escenario marcado por la inquietud respecto a la crisis migratoria en Chile. Según el estudio, un 69% de los consultados considera que la llegada de inmigrantes al país es negativa, mientras que solo un 15% piensa que aporta beneficios. Las cifras también indican una caída de ocho puntos en la percepción desfavorable respecto de la medición anterior.
En paralelo, un 82% estima que las normas actuales son insuficientes y que se requieren restricciones adicionales. Apenas un 12% declara que la regulación vigente es adecuada y un 3% se manifiesta a favor de una política de fronteras abiertas. Estas percepciones refuerzan la idea de que la crisis migratoria en Chile continúa generando tensiones y altas expectativas sobre el control de ingresos.
Otro de los datos relevantes es que un 87% de los encuestados respalda exigir una visa para ingresar al territorio nacional. Asimismo, un 57% apoya el cierre total de las fronteras, aunque este porcentaje registra su nivel más bajo desde enero de 2024, con una disminución de diez puntos.
Opinión sobre expulsiones y salidas hacia Perú
Respecto del tratamiento de extranjeros involucrados en delitos, un 45% cree que deben ser expulsados de inmediato, mientras que 50% considera que corresponde que cumplan la condena en Chile antes de ser removidos del país. Este cambio representa un aumento de diez puntos en la preferencia por cumplir la pena en territorio nacional.
El sondeo también abordó la reciente salida de migrantes desde Chile hacia Perú. Un 93% afirma haber conocido o escuchado sobre esta situación, y un 51% atribuye el fenómeno al anuncio de expulsión inmediata realizado por José Antonio Kast. En tanto, un 14% lo interpreta como un flujo migratorio habitual; un 13% lo asocia a la falta de oportunidades en el país, y un 11% cree que se debe al retorno por las celebraciones de fin de año.
Percepción regional y política
La encuesta concluye que un 72% de la población percibe actualmente una crisis migratoria en Chile, especialmente en la zona norte. La sensación es mucho más marcada entre quienes se identifican con la derecha, donde alcanza un 89%, mientras que entre los simpatizantes de la izquierda llega al 48%.