Corría agosto del 2021 y una impactante noticia estremecía al país: una cuidadora del Parque Safari en Rancagua falleció en el recinto, tras sufrir el feroz ataque de un tigre. De aquel momento ya pasaron dos años y la fiscalía formalizó a tres personas por el ataque del felino.
La joven Catalina Torres, de 21 años en ese entonces, ingresó al espacio de los animales salvajes a limpiar y dejarles comida mientras las bestias presuntamente se encontraban enjauladas; sin embargo, uno de los felinos salió y le causó el mortal ataque.
A dos años de su muerte, el Ministerio Público formalizó al dueño del Parque Safari, Iván Sánchez, a su hijo -en calidad de gerente de operaciones del recinto- y una veterinaria; según consignó T13.
Los tres fueron formalizados por cuasidelito de homicidio, al no haber cumplido con los protocolos de seguridad, acción que terminó con la muerte de la trabajadora.
Sobre la imputación habló el fiscal de Rancagua, Jorge Mena, quien señaló que “la imputación que se les realiza es de un cuasidelito de homicidio y los hechos están relacionados con la responsabilidad que tienen las personas”.
“Tanto en los momentos que ocurre el hecho, específicamente de no haber dado auxilio a la víctima, como no haber activado los protocolos anteriores al hecho”, detalló el persecutor.
En tanto, para Sara Ibarra, madre de Catalina, la formalización es apenas el inicio del proceso. “Me siento un poco conforme, porque ya es un comienzo. Buscamos justicia para mi hija, porque acá hay responsables”.