Este viernes 7 de marzo, Starbucks Chile informó a través de su cuenta de Instagram que un total de 37 de sus 171 sucursales en el país permanecerán cerradas debido a la huelga convocada por el sindicato de trabajadores de la compañía. Además, otras tiendas operarán con horarios reducidos o solo a través de delivery, debido a la falta de acuerdo en las negociaciones salariales con los empleados.
La huelga se produjo tras una jornada de mediación fallida entre Starbucks, la Dirección del Trabajo y el sindicato, donde no se alcanzó consenso sobre un aumento salarial. Starbucks Chile explicó en un comunicado que, a pesar de haber alcanzado acuerdos en beneficio de los trabajadores, como bonos, asignación de movilización y seguro de salud complementario, las demandas salariales del sindicato, un aumento del 200% en el salario por hora exceden los límites que permitirían la sostenibilidad a largo plazo del negocio.
La compañía destacó que ya invierte anualmente en beneficios adicionales para sus empleados, tales como bonos trimestrales y aguinaldos, y reafirmó su compromiso con el diálogo para llegar a un acuerdo que permita la continuidad de las operaciones y la preservación de los puestos de trabajo.
Sin embargo, los trabajadores siguen firmes en sus demandas. El sindicato de Starbucks ha señalado que el valor actual de la hora de trabajo, que es de $2.800, es insuficiente y está por debajo de la línea de pobreza, especialmente considerando el aumento en las responsabilidades laborales. Los trabajadores también mencionan que sus tareas se han incrementado en los últimos años sin un ajuste proporcional en los salarios, citando, por ejemplo, la incorporación de labores adicionales como el reciclaje de cajas de leche.
En una de las manifestaciones más visibles, los empleados se reunieron en el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez, donde expresaron su descontento con la oferta de la empresa y exigieron una mejora en las condiciones salariales. Los manifestantes argumentan que las condiciones actuales no les permiten cubrir sus necesidades básicas, mientras que la empresa sigue obteniendo grandes ganancias.
A nivel global, Starbucks atraviesa una crisis debido a la competencia creciente en el mercado y a quejas por el servicio al cliente. La semana pasada, la compañía anunció el despido de 1.100 empleados corporativos, en lo que constituyó el mayor recorte de personal en su historia. Esto se enmarca en un esfuerzo por mejorar la eficiencia operativa y reducir la complejidad dentro de la empresa.
La situación de Starbucks en Chile resalta un conflicto más amplio que la cadena enfrenta, en medio de presiones tanto internas como externas, mientras busca equilibrar las demandas laborales con la necesidad de adaptarse a un mercado cada vez más competitivo.