En conversación con el Rompecabezas de Radio Agricultura, Romy Vargas, madre del conscripto fallecido en Putre, Franco Vargas, junto al abogado de la familia, Sebastián Andrade, se refirieron a la exhumación del cuerpo que se realizó este jueves, en el marco de la investigación del caso.
La muerte del joven conscripto de 19 años se produjo durante un ejercicio del servicio militar a más 4.000 metros de altura en Putre, en circunstancias que continúan siendo materia de investigación.
En ese sentido, el abogado señaló que esta exhumación tiene como objetivo “la búsqueda de la verdad, para proceder a una segunda autopsia, una que sea más completa y más acabada, con un protocolo denominado ‘protocolo de Minnesota'”.
“Este permite recorrer la historia de lo que pudo haber ocurrido con la muerte de una persona. Acá hay una denuncia, una investigación y también una querella presentada por un delito en particular, el delito de apremios ilegítimos con resultado de muerte”, detalló.
“Son hechos que ocurren desde el 21 de abril hasta el 27 de abril de este año. Esto ocurre en un refugio militar que se llama Pacoyo, el cual está a 4.600 metros de altura. En esa semana es donde Franco y todos los demás conscriptos que estaban en instrucción, son víctimas de múltiples apremios, de actos que sencillamente delinean con la tortura”, afirmó en el Rompecabezas de Radio Agricultura.
“Van mermando su salud día a día hasta que esto tiene un trágico desenlace, que ocurre en la marcha de Putre el día 27 de abril, que es cuando bajan desde Pacoyo hasta el regimiento de Putre”, declaró.
Madre de conscripto fallecido en Putre: “Quiero que se sepa toda la verdad de lo que ocurrió”
Por su parte, la madre de Franco, Romy Vargas, expresó que “desde el día uno insistí en la búsqueda de la verdad sobre lo que ocurrió con mi hijo. A mí en teoría me querían decir ‘tu hijo se murió, cobra un seguro y olvídate’. Pero aquí hay testigos y relatos, quiero que se sepa toda la verdad de lo que ocurrió”.
“Como indicaba el abogado, estuvieron allá solo dos semanas, la primera yo tuve comunicación con él, Franco estaba a cargo de otros mandos. Pero estos no eran crueles, si yo hubiera sabido que a mi hijo lo maltrataban, yo lo voy a buscar, lo saco”, comentó.
“Lamentablemente en la segunda semana ya les quitaron toda comunicación. Ahí fue donde ocurrieron todos estos hechos”, sentenció.
En la misma línea, el abogado señaló que esta situación se produjo por “la falta de control, el no aprender de los errores del pasado, muchas veces a esta causa se le ha llamado el Antuco 2, en el sentido de la cadena de errores. Acá lo que hemos visto es la inexistencia de protocolos para la adecuada capacitación de estos jóvenes, que muchos de ellos entraron de manera voluntaria”.
“Se encuentran con una institución que nosotros debiéramos entender como de una moral intachable, respetuosa a los Derechos Humanos y que iba a velar por estos jóvenes que quieren integrarse a ella. Sin embargo, se encuentran desgraciadamente con instructores, con jefaturas y malas condiciones que finalmente terminan en esta tragedia”, añadió.
“La autopsia se está realizando en este momento, desde la 1 de la tarde. Debiera terminar el día de mañana, va a tomar dos días la autopsia. Luego de ello, aproximadamente en unos cinco días más, quizá más, máximo una semana y media, debiera volver el cuerpo nuevamente a la sepultura”, explicó el abogado.
En ese contexto, Romy Vargas reconoció tener confianza en la justicia y que “yo siempre solicite la justicia civil, siempre la pedí. Acá no va a ser la justicia militar la que va a estar investigando”.
“Todos sabemos como terminan estas investigaciones en la justicia militar. Solo basta recordar el caso de Antuco, en el que nunca hubo penas reales“, cerró Romy Vargas, madre del joven conscripto.