El programa PRM Madreselva y Ramón Cruz, de Aldeas Infantiles SOS, atiende a 500 niños en Santiago. La iniciativa aborda casos de maltrato infantil y abuso sexual infantil.
Su objetivo es reparar el daño y acompañar a las familias. Todo, mediante una intervención especializada y sostenida.
El programa trabaja con equipos interdisciplinarios. Busca no solo detener el daño, sino también fortalecer entornos protectores. La intervención apunta a recuperar el bienestar de los niños. Y transformar contextos de crisis en espacios seguros.
Aumento de casos y respuesta especializada
La cobertura del programa ha crecido en el último tiempo. Actualmente, alcanza a 500 niños, niñas y adolescentes. Esto refleja la magnitud del problema en Santiago. Pero también la capacidad técnica del modelo implementado.
Desde el programa destacan la importancia de la intervención. “Cada niño representa una oportunidad para romper ciclos de violencia”, señalaron. El enfoque apunta a que el trauma no defina el futuro.
Llamado a mayor conciencia social
Desde Aldeas SOS enfatizan la necesidad de visibilizar el problema. Advierten que la intervención debe ir acompañada de prevención. Y de una respuesta oportuna ante vulneraciones.