El exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, reiteró su inocencia a casi un año de la denuncia por violación que presentó una exfuncionaria de la repartición cuando él ejercía el cargo. En conversación con La Tercera, reconoció haber cometido un error en su vida personal, pero aseguró que no incurrió en conductas constitutivas de delito.
Monsalve defiende su posición en medio del proceso judicial
Monsalve enfrenta actualmente un proceso en el que fue formalizado por dos delitos sexuales. Sin embargo, expresó que su objetivo es demostrar su versión ante la justicia. “Busco que se conozca mi verdad, y confío en que la investigación judicial dejará en claro lo que realmente ocurrió”, afirmó.
El exsubsecretario describió las consecuencias que ha tenido este caso en su vida personal y política. “Diría que estoy agotado emocional, intelectual e incluso físicamente. He pasado períodos de tristeza, frustración, dolor y rabia, pero también por momentos donde hay mucha determinación de salir adelante”, señaló.
En ese sentido, reconoció que el impacto ha sido profundo: “Nunca imaginé que un error me colocaría en una situación de tal magnitud, con repercusiones políticas y personales tan profundas”, sostuvo.
Respecto a su entorno, Monsalve indicó que ha intentado mantener la normalidad. “Intento mantener cierta normalidad, enfocándome en mi familia y en cuidar mi salud mental, mientras se desarrollan los procedimientos judiciales”, explicó.
El exsubsecretario también valoró lo que definió como un año de lecciones difíciles. “Ha sido un año de aprendizaje doloroso, no solo para mí, sino también para quienes trabajan conmigo y para el gobierno. Las consecuencias políticas fueron enormes, y eso también ha marcado mi día a día”, expresó.
Sobre la reacción del Ejecutivo tras la denuncia, lamentó la falta de equilibrio. “Me hubiese gustado que la reacción del Gobierno fuera más equilibrada”, dijo.
En cuanto a los encuentros con la denunciante, Monsalve fue enfático: “Nunca en mi vida me atrevería a darle un beso a una mujer sin su consentimiento”. Además, reiteró que las reuniones con la funcionaria fueron de carácter social y voluntarias.
Finalmente, insistió en que su error no constituye un ilícito. “Cometí un error que me puso en una situación en la que nunca pensé estar, pero no cometí un delito”, concluyó.