Enero de 2026 marca un punto de inflexión para las empresas en Chile, con la entrada progresiva en vigor de la nueva Ley de Protección de Datos Personales, normativa que endurece el marco regulatorio en torno al tratamiento de información sensible.
El nuevo cuerpo legal contempla multas más elevadas, exigencias de trazabilidad y la creación de una Agencia de Protección de Datos, entidad que asumirá funciones de fiscalización activa sobre las organizaciones públicas y privadas que manejen datos personales.
“La protección de datos dejó de ser solo un asunto técnico. Hoy es un desafío legal y reputacional que impacta directamente en la gestión de riesgos de las organizaciones”, afirmó Lautaro Rodríguez, CEO de LemonTech.
Chile se alinea con tendencia regional
Países como Brasil, México, Colombia y Perú han actualizado o reforzado sus normas de protección de datos en los últimos años. En todos los casos, se observa un patrón común: mayor fiscalización, estándares más estrictos y sanciones relevantes por incumplimiento.
“Chile se está alineando con una tendencia regional clara. Las empresas deben profesionalizar sus procesos y estar preparadas para ser auditadas”, agregó Rodríguez.
El nuevo marco normativo desafía a las áreas legales y de cumplimiento a ir más allá del papel. Se requiere trazabilidad, control en tiempo real y evidencia continua de cumplimiento.