Un operativo de fiscalización en la comuna de Independencia permitió clausurar una bodega clandestina y decomisar 47 mil unidades de bebidas alcohólicas que eran almacenadas y comercializadas sin los permisos correspondientes.
El procedimiento fue encabezado por el alcalde Agustín Iglesias, junto a equipos municipales, Carabineros y el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), tras obtener una orden judicial de entrada y registro con facultades de incautación.
Municipio intervino recinto irregular
La bodega ubicada en calle Picarte ya había sido fiscalizada anteriormente por funcionar sin autorización municipal para almacenar y vender alcohol.
Además, vecinos del sector habían presentado reclamos por la presunta venta clandestina de estos productos. “Estamos frente a una bodega clandestina, porque no tiene patente de alcohol ni autorización para funcionar como un lugar de acopio de este volumen”, señaló el alcalde Iglesias.
Los productos fueron trasladados en cuatro camiones hasta un centro de acopio bajo custodia municipal, donde permanecerán hasta el proceso de destrucción correspondiente.
Buscan cortar venta informal de alcohol
El jefe comunal afirmó que este tipo de recintos puede afectar la seguridad y convivencia de los barrios, especialmente si abastecen puntos de venta ilegal. “Tenemos que cortar esa cadena de abastecimiento y recuperar los espacios para nuestros vecinos”, sostuvo.
Iglesias también expresó preocupación por la comercialización de bebidas alcohólicas de alta graduación y bajo costo, conocidas como “pela cables”, debido a sus efectos asociados al consumo problemático de alcohol.