El Plan Nacional contra el Crimen Organizado (PNCO), creado en 2023 para fortalecer a las instituciones en la lucha contra el crimen organizado, registra un preocupante nivel de ejecución presupuestaria. Según un informe de Libertad y Desarrollo (LyD), entre 2023 y 2024 solo se ha utilizado el 48% de los recursos asignados.
El plan contempla millonarias transferencias a Carabineros, la PDI y Gendarmería, principalmente para la compra de vehículos y tecnología. Sin embargo, hasta septiembre de 2024, de los más de $75 mil millones entregados, las instituciones habían ejecutado apenas un 26,6%. LyD advierte que incluso existen más de 500 equipos y vehículos adquiridos que no están en uso.
El ministro de Seguridad, Luis Cordero, explicó que el PNCO “es un programa presupuestario de transferencia de recursos que hace el ministerio a otras instituciones para poder comprar activos”. No obstante, expertos apuntan a problemas de gestión y diseño de la política, que “no apunta realmente al retroceso del crimen organizado”.
En paralelo, la Dipres evalúa recortes fiscales que afectarían también a programas de seguridad. De hecho, entre abril y julio de 2025, el recién creado Ministerio de Seguridad ejecutó solo un 38,3% de su presupuesto, aunque la cartera asegura que la cifra real supera el 53%.