El sistema frontal en Chile continúa generando importantes efectos en distintas regiones del país. Sin embargo, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) aseguró que, pese a los daños registrados en infraestructura y conectividad, no existen afectaciones significativas en la producción agrícola, por lo que el abastecimiento de alimentos se mantiene asegurado.
A través de una declaración pública emitida este 19 de julio, la entidad lamentó las consecuencias humanas y materiales provocadas por las intensas precipitaciones.
Por otra parte, la SNA destacó que las lluvias también han permitido recuperar parte de las reservas hídricas tras años de una severa sequía.
El documento fue firmado por Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), quien abordó tanto los efectos inmediatos de la emergencia como los desafíos que enfrenta el país en materia de infraestructura para el almacenamiento de agua.
SNA descarta impactos relevantes en la producción agrícola
En su declaración, Antonio Walker expresó sus condolencias por las víctimas que ha dejado el sistema frontal.“Lamentamos profundamente la pérdida de vidas humanas y los daños que han sufrido numerosas familias”, expresó.
Asimismo, explicó que, aunque el evento meteorológico ha provocado daños en distintas regiones, la actividad agrícola no presenta afectaciones relevantes.
En ese sentido indicó: “Si bien entre Atacama y Los Lagos se registran daños importantes en caminos, puentes, redes eléctricas y conectividad rural, no hay afectaciones significativas en la producción agrícola. Existe abastecimiento suficiente y no debiera producirse un alza de precios de alimentos.”
Con ello, la SNA descartó que las lluvias generen problemas de abastecimiento o incrementos inmediatos en el valor de los productos agrícolas.
Las lluvias permiten recuperar embalses tras años de sequía
La declaración también destacó los efectos que han tenido las precipitaciones sobre la disponibilidad de agua en distintas regiones del país.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura afirmó: “Pese a la emergencia, las precipitaciones están permitiendo recuperar los embalses tras la sequía más prolongada de los últimos mil años y un déficit de nieve que, hace solo cinco días, alcanzaba el 92%.”
El dirigente agregó que los embalses La Paloma, Cogotí y Puclaro, en la Región de Coquimbo, recibieron en conjunto más de 100 millones de metros cúbicos de agua, lo que permitirá fortalecer la disponibilidad del recurso para el consumo humano y las actividades productivas durante los próximos años tres a cinco años”.
SNA insiste en fortalecer la infraestructura hídrica
La organización gremial señaló que el aumento de las reservas de agua representa una oportunidad para impulsar el desarrollo del sector agrícola y de las economías regionales.
Al respecto, Antonio Walker, presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura, manifestó: “El agua se transforma en alimentos, empleo, exportaciones y crecimiento económico. Contar con mayor disponibilidad hídrica permitirá recuperar superficie productiva, aumentar la producción y fortalecer la actividad económica de las regiones.”
No obstante, advirtió que una parte importante de ese recurso no puede ser aprovechada debido a la falta de infraestructura.
En ese sentido afirmó: “Lamentamos que una parte importante de esta agua termine vertiéndose en el mar porque Chile no cuenta con suficiente infraestructura para captarla, conducirla y almacenarla. Esta emergencia confirma la urgencia de acelerar embalses, recarga de acuíferos, mejoramiento de canales, desalación y riego tecnificado.”
La Sociedad Nacional de Agricultura concluyó que el sistema frontal en Chile deja importantes desafíos para el país, especialmente en materia de gestión hídrica, al considerar que una mayor capacidad de almacenamiento y conducción del agua permitirá enfrentar futuras sequías y fortalecer la seguridad alimentaria, el empleo y el desarrollo productivo de las regiones.