Parlamentarias de oposición arremetieron con fuerza contra el nombramiento de Jaime Fuentes, militante del Frente Amplio como seremi de Seguridad de la Región Metropolitana, luego de que se conociera que participó en una marcha pidiendo la liberación de un detenido por lanzar una molotov al interior de un carro policial con carabineros en su interior.
La reciente designación de Fuentes ha generado una ola de cuestionamientos desde sectores de la oposición. El nuevo seremi, militante del Frente Amplio, fue captado en 2020 marchando con un lienzo que exigía la libertad de un joven detenido por lanzar una bomba molotov a un vehículo de Carabineros.
“El gobierno está premiando a quienes defendieron la violencia”
María Luisa Cordero, diputada independiente RN, fue una de las primeras en reaccionar. “El gobierno de nuevo nos muestra su excepcional habilidad para poner a sus defensores de la primera línea en cargos de relevancia”, lanzó. Para la legisladora, “designar a alguien que ha exigido la liberación de delincuentes que atentan contra la integridad de la policía y de los ciudadanos es un error de proporciones enormes”, y recalcó que “pone en entredicho la capacidad del gobierno para cumplir con su responsabilidad de proteger a la población”.
Desde el Partido Republicano, la diputada Catalina del Real también cuestionó duramente el nombramiento. “Los Republicanos lo dijimos claramente y no nos equivocamos: el Ministerio de Seguridad solo será más burocracia y puestos de trabajo para los amigos”, afirmó.
La parlamentaria advirtió que “ya lo estamos viendo en la contratación de los seremis, donde el nuevo seremi de la RM ha defendido a individuos que han perpetrado ataques violentos contra la policía y la seguridad ciudadana”. Y fue más allá: “Esta designación no solo es incoherente, sino que es una vergüenza y demuestra una falta de comprensión de la gravedad de la situación por parte del gobierno”.
Sobre el hecho concreto que motivó la polémica, del Real enfatizó: “Que el nuevo seremi haya marchado pidiendo la liberación de alguien condenado por atacar a carabineros con una molotov es un mensaje totalmente equivocado y peligroso para el país”.
La controversia vuelve a tensionar la implementación del Ministerio de Seguridad Pública, anunciado como una solución estructural a la crisis de seguridad, pero que, a juicio de sus críticos, comienza a desdibujarse con decisiones que restan credibilidad al nuevo órgano.