El diputado Fabián Ossandón entregó una carta a la ministra de Educación, María Paz Arzola González, y a la ministra de Seguridad, María Trinidad Steinert, con una serie de solicitudes y propuestas para fortalecer la seguridad escolar, tras el violento hecho registrado en el Colegio Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, donde falleció una asistente de la educación.
La misiva fue presentada personalmente por el parlamentario y cuenta con el respaldo de concejales de la comuna y representantes de padres y apoderados, quienes también suscribieron el documento. Este apoyo transversal busca dar mayor fuerza a las propuestas planteadas para enfrentar la crisis de seguridad escolar que afecta a diversas comunidades educativas del país.
Respaldo transversal y llamado urgente
El diputado calificó el hecho como una situación de extrema gravedad. “ha generado una profunda conmoción a nivel regional y nacional, y evidencia el preocupante escenario de vulnerabilidad que enfrentan hoy muchas comunidades educativas”, afirmó.
Además, destacó el respaldo político y social a la iniciativa. “Me reuní con concejales de la comuna de Calama y representantes de padres y apoderados, quienes también firmaron esta carta. No es menor el respaldo transversal que hemos logrado, porque demuestra que aquí hay una demanda urgente de toda la comunidad”, sostuvo.
En el documento, el legislador enfatizó que los establecimientos educacionales deben garantizar condiciones adecuadas para todos sus integrantes, subrayando que la seguridad escolar debe transformarse en un eje prioritario del Estado.
Propuestas para fortalecer la seguridad en colegios
El parlamentario insistió en la necesidad de implementar medidas concretas y coordinadas. “El deber del Estado no solo debe garantizar la integridad física, sino también la salud mental y emocional de quienes forman parte de las comunidades educativas. Esto requiere acciones concretas, preventivas y coordinadas entre educación, seguridad y salud”, señaló.
Entre las propuestas, destacó la incorporación de herramientas tecnológicas en los establecimientos. “Fui de los primeros en plantear la necesidad de implementar sistemas de teleprotección y detectores de metales en los establecimientos educacionales. Hoy, lamentablemente, los hechos nos dan la razón y hacen aún más urgente avanzar en estas herramientas”, indicó.
Asimismo, solicitó fortalecer protocolos de acción frente a crisis, reforzar los equipos de apoyo psicosocial y asegurar acompañamiento integral a las comunidades afectadas, con el objetivo de prevenir nuevos episodios de violencia y mejorar la seguridad escolar.
Finalmente, el diputado subrayó la urgencia de adoptar medidas concretas. “La gravedad de lo ocurrido en Calama obliga a actuar con sentido de urgencia. No es aceptable que estudiantes, docentes y asistentes deban desenvolverse en un ambiente de temor o desprotección. La seguridad en las escuelas no es un tema prioritario, es una condición básica para garantizar el derecho a la educación”, concluyó.