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Vuelve la feria de vinos de contracultura

Mañana, sábado 6 de noviembre, parte la edición número 20 de Chanchos Deslenguados en el nuevo restaurante Patio Echeñique, con la idea de mostrar una cara distinta de la escena vitivinícola chilena. Serán treinta y tres productores de vinos de baja intervención, todo un récord.
Cuando en 2011 debutó la primera feria de vinos Chanchos Deslenguados, el movimiento de pequeños productores recién estaba despegando en Chile. Se los veía en algunos círculos alternativos y había botellas (muy pocas) disponibles por ahí, en tiendas especializadas, pero nada parecido con el despliegue por redes y tiendas que hoy conocemos. Chanchos, en ese sentido, fue el gran motor para que el asunto tomara vuelo y, sobre todo, para que se comenzara a instaurar una forma mucho más relajada de enfrentarse al vino, en este caso, una feria donde nunca hubo ni modelos en minifalda ni gerentes comerciales de corbata, sino que solo los productores, gente que trabaja en el campo, compartiendo su historia y, ellos mismos, sirviendo el vino.

Y las historias continúan mañana sábado cuando, desde las 11:30 horas y en dos franjas horarias (ver coordenadas), se dé comienzo a la versión número 20 de la feria, la primera en pandemia y con todo un récord de 33 productores de vinos, más uno de cerveza y otro de gin, todos comprometidos con la idea de mostrar una cara distinta de la escena vitivinícola chilena. ‘Esto es contracultura, y lo es porque los productores de Chanchos están al margen de la cultura conocida, y de todo ese vino que pretenden convertirlo en ordenador social, de ese que se asegura a través del precio, del que se mide por el peso y de la profundidad del poto de la botella; de ese que necesita un lenguaje requerido y pensado para pronunciar una sola palabra ‘vino’. Acá, el productor te mira y te cuenta de qué se trata’, dice Álvaro Tello, uno de los organizadores de Chanchos Deslenguados.

Contracultura es una palabra fuerte, pero que ha definido con cierta precisión el espíritu algo iconoclasta de los Chanchos, desde que el francés Louis-Antoine Luyt y el chileno Sebastián Alvear dieran forma a la feria, inspirada en los encuentros de vinos naturales en Francia que comenzaron a ser populares a partir de la década del 2000. Hoy Alvear y Tello son las caras de los Chanchos y el espíritu es el mismo: ‘Lo que queremos es reunir solo a viñateros que fermentan con levadura nativa, que no aplican levaduras exógenas, para que la uva haga lo que naturalmente hace después de molerse: fermentar. Y también nos interesa reunir a la máxima cantidad de ellos. Hay quienes van por primera vez a una feria, y es importante que entiendan que esto no es simplemente una feria, sino una acción que se repite, que se toma un espacio cualquiera para darle sentido compartido’, agrega Tello.

Y, claro, aunque no se puede hablar de que hay un estilo que cruza a todos los productores que mostrarán sus vinos en la feria, sí tienen cosas en común, como la idea de estar más o menos cerca de la producción de lo que se ha llamado, de forma bastante imprecisa, ‘vinos naturales’, es decir, vinos que buscan una menor intervención y, ojalá —aunque no siempre— hechos nada más que de uvas. Pipeños, cariñena, cinsault, moscatel, vinos para apagar la sed, algo turbios pero llenos de sabor. Una caminata por el lado salvaje del vino chileno.

Recuadro

‘Chanchos Deslenguados fue el gran motor para que se comenzara a instaurar una forma mucho más relajada de enfrentarse al vino, en este caso, una feria donde nunca hubo ni modelos en minifalda ni gerentes de corbata, sino que solo los productores, gente que trabaja en el campo’.

Coordenadas

Fecha: Sábado 6 de noviembre

Lugar: Patio Echeñique, Simón Bolívar 6504, La Reina (al aire libre)

Horarios: De 11:30 a 15:30 horas y de 16:00 a 20:00 horas

Aforo: 200 personas máximo por franja horaria. Pase de movilidad obligatorio

Precio: $12.000 más una copa y derecho a degustar todos los vinos

Contacto: chanchosdeslenguados@gmail.com

Line up 20° Chanchos Deslenguados

Alice L’Estrange – Strange grapes, Ignacio Pino Román – Vinos Pino Román, Miguel, Molina Ortiz – Tres C, Jorge Cotal – Vinos Jorge Cotal, Carolina & Arturo – Herrera Alvarado, Familia Pouzet – Viña Tipaume Grez, Beto – Mingaco, Macarena & Thomas –Macatho, Edgar Carter – Carter Mollenahuer, Sebastián Ramírez – Itata Paraíso, Víctor Rivera – Y No es Cuico, Soledad Prado – Viña Prado, Francisco & Alessio – Hacienda San Juan, Cristián Ravelo – Vinos Ravelo y Rabelo, Familia Carrancá Meruvia – Vino la Joda Roberto Carrancá – Tinta Tinto, Tibisa y Baesler – Peroli, Matt Ridge – La Despensa Boutique, Julio Donoso – Montsecano, Lorena & Damien – Laurent, Luca Hodgkingson – Wildmakers, Mauricio Veloso – Escándalo, Laurence Réal – Alai & L’Entremetteuse Cedric Nicolle – Colectivo Mutante, David Marcel – Maitía, Hooper Herreros – Hoops By Caviahue, Familia Villalobos – Villalobos, Sergio Amigo – Cancha Alegre, José Undurraga – Casa Roca, Arnaud Faupin – Vinos Naturales, Miguel Richards – Viña Richards, José Bastías – González Bastías, Jaime Pereira – Tinto de Rulo, más los productores Wehrlé Basile – Cerveza La Basilona y Nicolás Marchant – Gin Bastardo.

Fuente: El Mercurio, Wikend
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Invitan a apicultores de O’Higgins a profesionalizar sus servicios de polinización

Ulises Arenas contó que desde hace 21 años se dedica a la apicultura. ”Primero fue por necesidad y con el tiempo uno se apasiona. Las abejas son apasionantes”, señaló. Actualmente, en el sector Tinguiririca de San Fernando tiene su empresa apícola familiar “Mieles Vida”. Exporta el 80 por ciento de su producción de miel (15 mil kilos en un año normal) y el resto la vende en el mercado interno. También ofrece el servicio de polinización, “porque no se puede vivir solo de la miel”.

El pequeño productor forma parte del Servicio de Asesoría Técnica (SAT) 3 de INDAP, que integran 21 apicultores de diversas comunas de la Región de O’Higgins y que cuentan con la asesoría de ATM Consultores.

Hasta el sector Tinguiririca llegó el subdirector nacional de INDAP, Luis Bravo, para sostener una reunión con los integrantes de este grupo SAT Apícola, a fin de escuchar sus inquietudes y analizar los desafíos y otros temas del sector.

En la actividad participaron también el director regional de la institución, Juan Carol García; el jefe nacional de la unidad Mercados, Martín Barros; el jefe de la agencia de área de San Fernando, Daniel Bascuñán, y representantes de ATM Consultores.

Luis Bravo planteó la idea de que este grupo de apicultores pudiera profesionalizar la polinización, considerando que la región es una de las principales productoras de fruta y, por lo tanto, requiere del servicio, ya que para la reproducción vegetal se necesita el traslado del polen desde las partes masculinas de una flor. Esa profesionalización requiere, entre otros aspectos, una certificación de las colmenas.

Algunos apicultores indicaron que la sequía y el cambio climático “nos tiene en una situación muy compleja. Esta temporada tendremos poca producción de miel”.

Añadieron que la polinización requiere el traslado de las colmenas y que el trabajo es pesado, por lo que se requiere mecanizar el sistema, más aún considerando que hay escasez de mano de obra en la apicultura. Calificaron como positiva la reunión, ya que pudieron dar a conocer sus problemas y ver posibles soluciones.

Sobre la actividad, Luis Bravo dijo que “pudimos canalizar con los apicultores un desafío, que es cómo poder hacer crecer su negocio de manera profesional, para que se puedan desarrollar con una proyección a futuro que les asegure un mejor camino en el negocio de la apicultura”.

El director de INDAP O’Higgins, Juan Carol García, manifestó que se está buscando las mejores herramientas y programas para apoyar a este grupo; adelantando que puede ser a través del Programa de Asociatividad Económica (PAE) o una asesoría especializada; todavía no hay una definición. Estamos trabajando en un programa de corto, mediano y largo plazo”.

El seremi de Agricultura, Joaquín Arriagada, explicó que el PAE es un instrumento de fomento que permite el acceso de los actores de la asociatividad económica y grupos productivos a incentivos económicos no reembolsables, destinados a cofinanciar servicios en los ámbitos de la gestión empresarial, desarrollo organizacional y asesoría técnica, entre otros.

Luis Bravo visitó también al pequeño productor de queso de cabra Manuel Lorca, de Palmilla, quien con el apoyo de su familia, de INDAP y fruto de su esfuerzo ha consolidado su emprendimiento. Hoy tiene 31 cabras en producción y elabora una variedad de quesos –ahumado, marinados con vino y otros– que tienen gran aceptación en el público.

Con recursos de INDAP y GORE y aportes propios ha logrado equiparse con una máquina de ordeña portátil, sala de procesos con resolución sanitaria, sala de ordeña caprina y sala de maduración.

El subdirector nacional de INDAP dijo que “visitamos un emprendimiento que tiene Manuel Lorca, un productor de Prodesal que tomó la opción y se aventuró en un sistema de producción caprino, donde apoyado por inversiones y aportes propios ha logrado establecer un plantel caprino de alta especificidad, con un sistema eficiente de producción, el cual le está dando sustento a tres familias de la agricultura campesina”.

Agregó que “es gratificante ver cómo usuarios de la Región de O’Higgins se están esforzando y están adaptando sus sistemas productivos a los nuevos desafíos que nos pone el cambio climático”.

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Agricultura orgánica: facilitar canales de comercialización es clave para apuntalar a pequeños productores

Experiencias exitosas de comercialización e inserción en los mercados por parte de productores orgánicos de América Latina fueron compartidas durante el 4to encuentro virtual organizado por la Comisión Interamericana de Agricultura Orgánica (CIAO), en el marco del convenio firmado en marzo por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), el municipio brasileño de Santa Clara do Sul y la región peruana de Huancavelica.

El acuerdo establece que el IICA, a través de sus representaciones en Argentina, Brasil y Perú, y la cooperación de la CIAO, realiza aportes técnicos y apoya a Huancavelica y Santa Clara do Sul –que ya han venido implementando programas de agricultura orgánica- en la identificación de experiencias de casos exitosos para compartir.

En ese caso, en el cuarto encuentro realizado de manera virtual desde que se puso en vigencia el convenio, se compartió la tarea en agricultura orgánica que viene realizándose últimamente en la provincia de Catamarca, en el noroeste de Argentina, y en el estado de Chiapas, en el sur de México.

“Definitivamente compartir experiencias exitosas de países hermanos, todos miembros de CIAO, va a impulsar el desarrollo de estas iniciativas. Los retos que enfrenta la producción orgánica son gigantes”, dijo el presidente de la CIAO, Rommel Betancourt.

“Desde el punto de vista productivo –detalló Betancourt, al referirse a la agenda de CIAO-, se deben desarrollar herramientas seguras para enfrentar nuevas plagas y enfermedades; por el lado de la comercialización, tenemos que garantizar que los pequeños y medianos productores lleguen a los consumidores”.

“Se trata de experiencias para ir motivándonos los unos a los otros”, explicó la Secretaria Ejecutiva de la CIAO, Graciela Lacaze, al presentar el encuentro.

Por su lado, el Representante del IICA en Argentina, Caio Rocha, destacó la importancia del encuentro para aprender de lo realizado en localidades distintas que enfrentan desafíos similares, mientras que el Representante del IICA en México, Diego Montenegro, puso el acento en la labor del Instituto “como un puente de transferencia de conocimientos y experiencias”.

El alcalde de Santa Clara do Sul, Paulo Cézar Kohlrausch, destacó que la comercialización y el acceso pleno a los mercados es un elemento decisivo para garantizar el crecimiento de la producción orgánica en América Latina.  En ese sentido valoró la importancia de un calificado proceso de certificación.

“Ya vamos viendo la importancia de este acuerdo, porque hemos observado que estamos creciendo en conocimiento y el intercambio de experiencias ha sido positivo. Además, a nosotros, que somos un pequeño municipio, nos está ayudando a hacer conocer nuestro trabajo”, añadió Kohlrausch.

Maciste Alejandro Díaz Abad, gobernador regional de Huancavelica, también señaló los desafíos que presenta la cuestión de la comercialización para los pequeños productores. “La gente se pregunta –dijo- quién nos va a comprar, a quién vamos a vender. Debemos facilitar los canales porque la pandemia ha hecho que la demanda de alimentos orgánicos aumente. Aquí en el Perú todo el mundo quiere productos naturales”.

Durante el evento se conoció el caso del municipio catamarqueño de Tinogasta, con una presentación de la Directora de Producción, Ana Arévalo, y la Escuela Agrotécnica de la ciudad, que capacita a jóvenes locales en producción orgánica. Luego se relató lo que está realizando la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Catamarca en la localidad de Hualfin, donde viene trabajando desde el 2016 en el asesoramiento y apoyo a los productores vitivinícolas.

El ministro de Agricultura y Ganadería de Catamarca, César Tobías, explicó que la provincia sigue muy de cerca la producción orgánica. “La nuestra es una provincia netamente minera pero entendemos la importancia de potenciar proyectos alternativos que complementen la actividad minera”, aseguró Tobías.

“Con la agricultura orgánica –agregó- tenemos la oportunidad de entrar a un mercado donde crece más la demanda que la oferta, sobre todo por los tiempos que lleva tener una certificación. Acompañamos a los productores para que mejoren su calidad, manejen mejor sus costos y accedan a canales de comercialización. Tenemos la voluntad de hacer de esto una política de estado”.

Por el lado del estado mexicano de Chiapas, se contaron dos de sus principales iniciativas exitosas en la comercialización de productos orgánicos. Uno fue el caso del Café Orgánico de Chiapas y su aporte para mejorar las condiciones de vida de los productores. Luego fue presentada la experiencia de Vitalapia, iniciativa que se orienta a poner pescado saludable a disposición de los consumidores mexicanos.