El colágeno en la piel es esencial para mantener la firmeza, elasticidad y estructura del rostro. Con el paso de los años, su producción natural disminuye, lo que contribuye a la aparición de arrugas y pérdida de tonicidad. Aunque existen numerosos productos que aseguran restaurarlo, no todos entregan los resultados prometidos.
Según la dermatóloga Karen Valenzuela, del Hospital Clínico de la Universidad de Chile, “a partir de los 25 años nuestro cuerpo empieza a producir menos colágeno de forma natural y el que ya existe se va desestructurando”. A esto se suman factores externos como la radiación solar, el estrés, el tabaquismo y una mala alimentación, que aceleran su deterioro.
La especialista explicó que el colágeno es una molécula demasiado grande para penetrar en la dermis, por lo que las cremas con colágeno solo hidratan de forma superficial. En cambio, ingredientes como retinoides, péptidos o bakuchiol estimulan su producción desde las capas más profundas de la piel.
“El retinol y sus derivados son una forma de vitamina A que activa los fibroblastos, las células encargadas de producir colágeno”, detalló. También mencionó a los péptidos, que “actúan como mensajeros para la activación de fibroblastos” y al bakuchiol, como una opción vegetal con buena tolerancia cutánea.
Recomendaciones que debes considerar
Valenzuela advirtió que la regeneración del colágeno en la piel no es inmediata, por lo que es necesario esperar varias semanas para ver resultados. En cuanto a rutinas, recomendó evitar combinaciones agresivas como el ácido glicólico con retinoides, y usar vitamina C por las mañanas para potenciar la acción del protector solar.
Para quienes buscan mejoras más rápidas, existen tratamientos dermatológicos como peelings, láser CO2, microagujas, radiofrecuencia, bioestimuladores y skinboosters, que activan la producción de colágeno desde el exterior.
La experta destacó además la importancia de mantener la hidratación, ya que “una piel bien hidratada responde mejor a estímulos regenerativos y luce mucho más saludable”. En este punto, recomendó el uso de ácido hialurónico, ideal para reforzar la matriz que sostiene el colágeno.
Finalmente, subrayó la importancia de adaptar el cuidado según la edad. “Lo ideal es empezar a prevenir desde los 25-30 años con activos tópicos suaves, mientras que en pieles más maduras se requieren tratamientos combinados”, concluyó la dermatóloga.