Democratizar la sostenibilidad es uno de los grandes objetivos de la empresa sueca de muebles y decoración IKEA, que a través del diseño busca ofrecer productos que destaquen por su funcionalidad, calidad, diseño y sostenibilidad a precios al alcance de todos.
“IKEA se destaca a nivel mundial por su concepto de diseño democrático: todos los productos que fabricamos y vendemos son funcionales, tienen precios accesibles, son de calidad y de diseño, y tienen un atributo de sostenibilidad, ya sea por el material con el que se fabrican, por cómo se fabrican o por el impacto que generan en el hogar”, explica Bernardita Correa, líder de Sostenibilidad en IKEA Chile, Colombia y Perú.
La apuesta de IKEA por la sostenibilidad en Chile responde a sus objetivos globales hacia 2050 que implican, entre otras, cosas ser Net Zero en alcance 1, 2 y 3.
Además, esta estrategia se enmarca en una serie de esfuerzos ligados al diseño de productos bajo principios de circularidad y sostenibilidad; a la reducción de emisiones y al uso de energías limpias; a la promoción del uso de vehículos eléctricos para sus operaciones; al apoyo de iniciativas sociales con comunidades locales y organizaciones para incentivar prácticas sostenibles; y al compromiso de garantizar la trazabilidad de que los materiales de los productos provienen de fuentes responsables.
La capacidad de la marca a nivel mundial y también en Chile, donde está presente desde 2022, le ha permitido posicionarse como uno de los principales fabricantes de muebles a nivel global.
Compromiso medioambiental en operaciones:
Certificación LEED y energía
IKEA Open Kennedy e IKEA Plaza Oeste cuentan con la certificación LEED en categoría GOLD, un reconocimiento internacional que avala su construcción y operación bajo altos estándares de eficiencia energética, hídrica y de gestión de residuos y tienen contrato de energía renovable para su operación con certificación I-REC.
Economía circular y reciclaje
Uno de los principales resultados de esta estrategia en Chile ha sido la recuperación de más de 318 mil productos desde su apertura en el país, que fueron destinados a la Zona de Oportunidades –productos a bajos precios–, evitando su descarte y permitiendo que más personas accedan a productos de calidad a precios reducidos.
En paralelo, IKEA cuenta con un sólido sistema de gestión de residuos, el cual ha permitido que, gracias al reciclaje, compostaje y otros procesos sostenibles, el 80,17% de los desechos no llegue a vertederos.
Cabe destacar también que, a través del trabajo conjunto con Red de Alimentos, solo durante 2024, IKEA donó más de 50 toneladas de alimentos en buen estado provenientes de sus restaurantes, bistró y casino de trabajadores, logrando que sirvieran de alimentación para grupos vulnerables y, una vez más, evitando que terminaran siendo gestionados como residuos.
Compromiso con las Personas y la Sociedad
Relación con la comunidad
A través de su Plan Buen Vecino, IKEA ha reforzado el lazo con las comunidades aledañas a sus tiendas. En particular, la marca lleva más de cuatro años trabajando en la comuna de Lo Espejo, a través de organizaciones y del municipio, con énfasis en las necesidades locales relacionadas con desarrollo económico, social y medioambiental.
En las tiendas, se ha trabajado a través del fomento a los emprendedores y la empleabilidad local. Y también se han realizado más de 12 actividades de voluntariado, con la participación del 13,5% de trabajadores y la donación de productos IKEA para equipamientos escolares y de compost.