La Ley Integral de las Personas Mayores marcará un nuevo escenario para el mercado laboral chileno a partir de 2027, en respuesta al acelerado envejecimiento de la población. De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), desde 2028 Chile tendrá más personas de 65 años o más que menores de 15 años, mientras que hacia 2050 casi un tercio de los habitantes pertenecerá al grupo de adultos mayores.
Este cambio demográfico impulsó modificaciones al Código del Trabajo, incorporando un capítulo especial destinado a regular el empleo de trabajadores de 65 años o más. La normativa comenzará a regir el 1 de junio de 2027, por lo que especialistas advierten que las empresas deben comenzar desde ahora su proceso de preparación.
Nueva normativa obligará a las empresas a adecuar sus procesos
La Ley Integral de las Personas Mayores establece un régimen laboral específico para trabajadores de 65 años o más, lo que obligará a las organizaciones a revisar sus procedimientos internos antes de la entrada en vigencia de la normativa.
Entre las disposiciones contempladas se encuentra un tratamiento diferenciado en materia laboral para este grupo etario. Actualmente, por ejemplo, el ingreso mínimo mensual para trabajadores mayores de 65 años es de $412.938, cifra distinta al ingreso mínimo general de $553.553.
Para Felipe Alveal, director y socio de Risolvo Legal, esta modificación responde a un cambio profundo en la estructura demográfica del país y no solo a una reforma legal.
El abogado explicó: “Chile está cambiando demográficamente y las empresas también tendrán que cambiar. Cada vez habrá más personas que continuarán trabajando después de los 65 años, por lo que esta ley busca adaptar las relaciones laborales a una realidad que llegó para quedarse”.
Especialistas llaman a planificar la implementación con anticipación
Aunque la normativa comenzará a aplicarse en 2027, expertos sostienen que las empresas deben iniciar cuanto antes los procesos de adecuación para evitar dificultades futuras.
Felipe Alveal advirtió que el mayor desafío no radica en la complejidad de la ley, sino en postergar su implementación.
En ese sentido señaló: “Un año puede parecer mucho tiempo, pero revisar contratos, actualizar sistemas de remuneraciones, adecuar procedimientos y capacitar a los equipos de recursos humanos requiere planificación. Las empresas que esperen hasta el último momento probablemente deberán implementar estos cambios bajo presión”.
Las modificaciones abarcan aspectos administrativos, contractuales y operativos, por lo que las organizaciones deberán coordinar distintas áreas para cumplir oportunamente con las nuevas exigencias.
Envejecimiento de la población transformará el mercado laboral
Según las últimas cifras del INE, el índice de envejecimiento ya alcanza 92,5 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años, tendencia que continuará aumentando durante las próximas décadas.
Este escenario representa un desafío para el mundo laboral, ya que las empresas deberán incorporar nuevas estrategias para gestionar una fuerza de trabajo cada vez más envejecida.
Al respecto, Felipe Alveal sostuvo: “Las empresas que entiendan que este no es solo un cambio legal, sino también un cambio demográfico y organizacional, tendrán mejores herramientas para atraer y retener talento en un mercado laboral que será muy distinto al de hace una década”.
La Ley Integral de las Personas Mayores busca anticiparse a esta transformación, estableciendo un marco regulatorio acorde con la nueva realidad demográfica del país. El envejecimiento de la población chilena no solo modificará la composición de la fuerza laboral, sino que también obligará a las empresas a adaptar sus políticas de gestión de personas para responder a un escenario que, según las proyecciones oficiales, continuará profundizándose en los próximos años.