La noche del jueves comenzó una nueva versión del Festival del Huaso de Olmué, y como es tradición, la noche inició con una obertura con bailes típicos.
Este año se centró en la unión e inclusión de varios pueblos latinoamericanos, donde se incluyó el baile clásico de Haití.
Lo que más llamó la atención fue el final de su presentación, cuando uno de los bailarines señaló en creole “no es fácil ser extranjero pero elegí vivir aquí, porque conocí muchos chilenos que ayudaron en Haití”.
El gran número musical además terminó con un “ce ache í”, liderado por el bailarín haitiano.
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