Cada 10 de julio se celebra en Chile el Día de la Sopaipilla, una fecha que rinde homenaje a una de las preparaciones más tradicionales de la gastronomía nacional. En pleno invierno, este clásico vuelve a ser protagonista en miles de hogares.
Ya sea con pebre, mostaza, palta o en su versión pasada con chancaca, las sopaipillas son infaltables durante los días fríos. Pero, ¿cuál es el secreto para que queden realmente perfectas?
La inteligencia artificial, tras analizar las recomendaciones que más repiten cocineros, recetas tradicionales y expertos en gastronomía, elaboró una guía con los pasos que ayudan a conseguir sopaipillas doradas, crujientes por fuera y suaves por dentro.
¿Por qué se celebra el Día de la Sopaipilla?
Aunque hoy es uno de los alimentos más representativos de Chile, la historia de la sopaipilla se remonta varios siglos atrás. Su origen está relacionado con una preparación de raíces árabes que llegó a España y, posteriormente, fue introducida en América durante la época colonial.
Con el paso del tiempo, la receta evolucionó en Chile gracias a la incorporación del zapallo, ingrediente que le entregó el color y la textura que hoy caracterizan a esta preparación.
Cada 10 de julio, miles de personas aprovechan la fecha para disfrutar este clásico de la cocina chilena, especialmente durante la temporada de bajas temperaturas.
La receta que recomienda la IA para unas sopaipillas perfectas
Para preparar cerca de 15 sopaipillas, estos son los ingredientes sugeridos:
- 500 gramos de harina.
- 250 gramos de zapallo cocido y molido.
- Una cucharadita de sal.
- Una cucharadita de polvos de hornear.
- Dos cucharadas de manteca o mantequilla.
- Agua tibia, solo si la masa necesita más humedad.
- Aceite para freír.
La recomendación es mezclar todos los ingredientes hasta formar una masa homogénea, sin amasarla en exceso. Luego, dejarla reposar entre 15 y 20 minutos, un paso que ayuda a mejorar la textura final.
Después del reposo, se debe estirar la masa hasta alcanzar un grosor cercano a medio centímetro, cortar las sopaipillas y pincharlas con un tenedor antes de freírlas.
El secreto está en la temperatura del aceite
Uno de los errores más comunes ocurre durante la fritura. Según las recomendaciones recopiladas por la IA, el aceite debe mantenerse entre 170 y 180 grados.
Si la temperatura es demasiado baja, las sopaipillas absorberán aceite y perderán su textura. En cambio, si está demasiado alta, se dorarán rápidamente por fuera, pero podrían quedar crudas en el interior.
Finalmente, la recomendación es servirlas recién hechas para disfrutar su mejor sabor y acompañarlas con pebre, mostaza, chancho en piedra, palta o preparar las tradicionales sopaipillas pasadas con chancaca.