Ricardo Fernández se sinceró sobre uno de los episodios más complicados de su trayectoria profesional: su regreso a TVN para protagonizar Amar A Morir, la última teleserie de la señal pública antes de que su Área Dramática cerrara definitivamente.
En el pódcast Reyes del Drama, el actor reveló que, en aquel momento, también tenía sobre la mesa una oferta de Mega. De haberla aceptado, habría podido integrarse a Amanda, la exitosa producción que se convirtió en un hito televisivo. Sin embargo, Fernández decidió volver a TVN.
“Decidí volver a mi casa, a TVN, después de tantos años, con ganas de ayudar a levantar el Área Dramática y colaborar con el equipo”, relató. Aun así, admitió que, desde un punto de vista estratégico, fue “una muy mala decisión”.
Fernández explicó que su elección estuvo guiada por lo emocional más que por lo racional. “Fue una decisión del corazón, completamente romántica. Una estupidez, si lo pienso ahora”, confesó.
Aunque Amar A Morir tuvo resultados aceptables, no logró consolidar la continuidad de los proyectos dramáticos del canal. “No le fue mal, pero tampoco lo suficiente para que el canal dijera ‘sigamos adelante’. Fue la última teleserie que se produjo y fue muy triste ver cómo se desarmó todo”, añadió.
Tras el cierre del proyecto, el actor permaneció fuera de pantalla durante varios años hasta que finalmente regresó con Mega, protagonizando Verdades Ocultas y retomando su carrera con éxito.