El incremento de los retos virales peligrosos en Chile encendió las alertas en el sector de la salud. En las últimas semanas, especialistas han advertido sobre prácticas que incluyen el consumo de paracetamol en dosis riesgosas y la ingesta de imanes.
Estas conductas se han extendido entre niños, niñas y adolescentes. Expertos señalan que el fenómeno ya no corresponde a casos aislados, sino a una tendencia en expansión que expone a los menores a graves riesgos para su salud.
Falta de conciencia y efecto de redes sociales
La académica de la Facultad de Psicología de la Universidad UNIACC, Carolina Cáceres, explicó los factores detrás de este comportamiento. Según indicó, muchos menores no dimensionan las consecuencias de estas acciones.
En ese contexto, la especialista señaló que “muchos niños, niñas y adolescentes no tienen plena claridad sobre las consecuencias de salud que estas acciones pueden implicar. A esto se suma que estos retos en redes sociales suelen presentarse como contenido de entretenimiento, sin advertencias sobre sus riesgos, lo que favorece su reproducción”.
Además, advirtió que algunos jóvenes replican estos desafíos pese a conocer los riesgos. Al respecto, indicó que “existe otro grupo que, aun conociendo los riesgos, decide replicarlos. El hecho de que a estas tendencias se les denomine ‘retos’ implica un componente de desafío que puede resultar altamente atractivo. Se suma, además, la adrenalina y la posibilidad de éxito, lo que puede estimular el sistema de recompensa”.
Presión social y rol de los algoritmos
El avance de los retos virales también se explica por factores sociales. Cáceres destacó la influencia del grupo de pares en estas conductas.
La académica afirmó que “es esperable que la población infanto-juvenil no quiera quedarse atrás frente a actividades que sus mismos pares están realizando. La necesidad de pertenencia y la validación social cumplen un rol súper importante, porque son etapas en donde la identidad se construye en gran medida a partir del grupo de pares”.
A esto se suma el funcionamiento de las plataformas digitales. Según explicó, “Al interactuar con un video de este tipo de retos, el algoritmo tiende a mostrar contenido similar, lo que puede generar la percepción de que muchas personas los realizan de forma exitosa, minimizando la percepción de riesgo y generando un sesgo en donde las personas interpretan que, si algo es masivamente replicado, entonces debe ser seguro”.
La especialista también advirtió sobre el impacto de figuras influyentes. En ese sentido, señaló que “Estas conductas son propuestas por figuras relevantes en redes sociales y, dado que sus seguidores suelen ser muy jóvenes, el impacto de estos contenidos puede ser poco cuestionado, predominando más bien la imitación que una mirada crítica de lo que estas personas hacen, porque las admiran”.
Señales de alerta y prevención
Frente a este escenario, la experta recomendó observar cambios conductuales en los menores. Indicó que “se pueden identificar cambios bruscos en la conducta y efectos emocionales, como presencia de ansiedad. También es importante observar la búsqueda excesiva de aprobación, no solo en redes sociales, sino en distintas esferas de su vida. Y, por último, tener ojo con el secretismo en el uso del celular”.
Asimismo, enfatizó la importancia del diálogo. “Frente a esto, resulta fundamental promover espacios de diálogo que permitan abordar estas temáticas de manera preventiva”, agregó.