“Lo que más me daba miedo era que no sabía qué me pasaba”, confesó Christiane Endler, arquera del Olympique de Lyon, al referirse a los episodios de salud mental que ha vivido. La destacada deportista relató que sufrió crisis de pánico, que incluso la llevaron a desmayarse sin razón aparente. Su testimonio se dio a conocer en el programa El Legado.
La experiencia de la exseleccionada nacional evidencia un problema más frecuente de lo que se cree. Según datos de la Clínica Dávila, alrededor del 5% de la población chilena ha vivido una crisis de pánico, siendo más habitual en mujeres y en personas entre los 20 y 30 años.
Isabel Puga, psicóloga y académica de la Universidad de Santiago, explicó a Diario Usach que este cuadro se caracteriza por un miedo intenso que surge de forma repentina y alcanza su punto máximo en pocos minutos. “Una crisis de pánico se caracteriza por la aparición súbita de un miedo intenso o malestar extremo, que alcanza su máxima intensidad en cuestión de minutos”, señaló.
Los síntomas y cómo actuar frente a una crisis de pánico
Entre los síntomas más comunes se encuentran palpitaciones, sudoración, temblores, sensación de ahogo, dolor torácico, mareo, escalofríos, miedo a perder el control o a morir. Puga enfatizó que estos episodios pueden suceder en cualquier momento del día, incluso durante el sueño, y no necesariamente están ligados a situaciones estresantes identificables.
“La naturaleza inesperada de estas crisis contribuye significativamente a la ansiedad anticipatoria”, añadió la especialista. Además, explicó que estos eventos pueden estar relacionados con sentimientos de amenaza, exposición, pérdida de control o vulnerabilidad.
Ante una crisis de pánico, la psicóloga recomienda mantener la calma, validar lo que ocurre, controlar la respiración y utilizar técnicas de anclaje al presente. También sugiere movilizarse suavemente, buscar un ambiente tranquilo y recordar que los síntomas no son peligrosos, aunque sean intensos.
Finalmente, Puga destacó la importancia de un abordaje integral para el manejo de estas crisis. Esto incluye apoyo psicológico, hábitos saludables, actividad física, buena alimentación, descanso adecuado y una red de apoyo sólida.
El testimonio de Endler permite abrir una conversación necesaria sobre salud mental y derribar estigmas en torno a los trastornos de ansiedad.