El buen sueño infantil se ha convertido en una preocupación creciente para las familias, especialmente tras el aumento de casos de menores intoxicados por consumo de melatonina sin supervisión en Chile. En este contexto, especialistas recalcan que la alimentación puede influir en el descanso, pero advierten que los hábitos diarios siguen siendo el factor más relevante.
De acuerdo con el Instituto de Salud Pública (ISP), se ha detectado un incremento en episodios asociados al uso indebido de suplementos. Por ello, organismos como la American Academy of Pediatrics recomiendan evitar su uso como primera alternativa y priorizar estrategias basadas en rutinas y conductas.
En esa línea, expertos señalan que el buen sueño infantil depende principalmente de la constancia en horarios y de un entorno adecuado para el descanso. La alimentación, en tanto, cumple un rol complementario dentro de este proceso.
Desde Aramark Chile explican que ciertos alimentos contienen nutrientes que participan en funciones relacionadas con el sueño. Sin embargo, aclaran que su impacto no es inmediato ni aislado. “No existe un alimento que genere sueño de forma inmediata. Lo relevante es la consistencia: horarios, tipo de preparación y cantidad. Una cena liviana y en un horario adecuado tiene más impacto que alimentos específicos aislados”, explicó Nicole Ugalde, nutricionista de Planificación de Aramark Chile.
Recomendaciones para favorecer el buen sueño infantil
En este contexto, especialistas entregan orientaciones prácticas para mejorar el la hora de dormir a través de la alimentación:
- Cenar con anticipación, idealmente entre una hora y media y dos horas antes de dormir, para evitar interferencias digestivas.
- Optar por comidas livianas, ya que preparaciones abundantes o altas en grasa pueden dificultar el descanso.
- Mantener una dieta equilibrada, incorporando cereales integrales, lácteos, frutas y pequeñas porciones de proteínas saludables.
- Reducir el consumo de estimulantes, como bebidas con cafeína o chocolate, especialmente durante la tarde y noche.
- Evitar el exceso de azúcares simples en la noche, debido a que pueden aumentar la activación y retrasar el sueño.
Asimismo, los especialistas coinciden en que factores como la rutina previa al descanso, la regularidad en los horarios y un ambiente adecuado influyen más que intervenciones puntuales. Por lo tanto, recomiendan priorizar estos elementos antes de considerar suplementos.
Finalmente, los expertos reiteran que el buen sueño infantil se construye a partir de hábitos sostenidos en el tiempo. En consecuencia, una alimentación equilibrada debe integrarse como parte de un enfoque integral orientado al bienestar de niños y niñas.