El dólar cerró la jornada de este lunes en Chile en torno a los $893,93, mostrando una baja marginal de $0,40, equivalente a una caída de apenas 0,04%. El movimiento acotado refleja una sesión de bajo impulso direccional, donde las presiones externas bajistas sobre la divisa fueron parcialmente compensadas por un cobre algo más débil tras la apertura de Wall Street.
A nivel internacional, el dólar index retrocedió 0,12% hasta los 98,09 puntos, manteniendo la presión sobre la moneda estadounidense. El mercado sigue moderando su sensibilidad frente a titulares vinculados a interrupciones energéticas por la guerra y comienza a enfocarse más en factores de largo plazo, como diferenciales de tasas, crecimiento e inflación.
En esa línea, analistas de Morgan Stanley señalaron que los riesgos para el dólar parecen cada vez más inclinados hacia nuevas caídas, considerando que la divisa aún podría transar con un descuento más profundo frente a los diferenciales de tasas. Sin embargo, también advierten cautela, ya que posibles restricciones en productos energéticos refinados podrían deteriorar las expectativas económicas y aumentar la aversión al riesgo, dando soporte temporal al dólar.
Por el lado de los commodities, el cobre perdió fuerza durante la sesión y cayó 0,27%, restando apoyo al peso chileno. Este retroceso del metal rojo ayudó a limitar una baja mayor del tipo de cambio local, pese al debilitamiento global del dólar.
En Chile, además, el mercado se mantiene atento a una semana clave en materia macroeconómica. Se espera la decisión de tasas del Banco Central, donde no se anticipan cambios, y este miércoles se conocerán las cifras de desempleo.
Con este escenario, el dólar mostró escasa variación durante la jornada, moviéndose en equilibrio entre un dólar global más débil y un cobre menos favorable para el peso chileno. Para las próximas sesiones, el tipo de cambio podría mantenerse en un rango cercano a $890-$897, condicionado por datos locales, señales del Banco Central y el apetito por riesgo externo, afirmó Felipe Sepúlveda Soto, Jefe de Análisis para Admirals Latinoamérica.