La economía chilena volvió a retroceder en agosto. El Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) cayó 1% respecto del mismo mes de 2025, mientras la serie desestacionalizada disminuyó 0,7% frente a julio, según informó este jueves el Banco Central.
El desempeño fue dispar entre sectores. La minería se contrajo 17,4%, mientras el resto de bienes creció 4,9%, el comercio avanzó 2,2% y los servicios aumentaron 0,8%. El instituto emisor señaló que el rubro minero determinó el resultado general y que las otras actividades compensaron parcialmente ese retroceso.
Javier Mella, doctor en Finanzas y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes (Uandes), señala que el registro estuvo en línea con lo que esperaba una vez conocidas las cifras sectoriales. “Es la segunda caída consecutiva, aunque menos profunda que la de julio”, explica.
¿Por qué la minería arrastró el Imacec?
La menor extracción de cobre estuvo detrás del fuerte descenso del sector. Entre los factores mencionados por el Banco Central aparecen menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas.
Mella distingue entre elementos más persistentes y otros propios de la coyuntura. “Por factores más permanentes como menores leyes del mineral, pero otros coyunturales, como mantenciones y los eventos climáticos. Por sí sola, la minería restó 2,3% al Imacec”, sostiene.
El panorama cambia al excluir esa actividad. “Sin la minería, la economía habría crecido en agosto. Es más, el Imacec no minero creció 1,4%”, afirma el también investigador de CATLEC.
Ahora, esa cifra también requiere cautela. El mes tuvo un día hábil más que agosto de 2025, lo que favoreció la comparación anual. “Si se corrige ese efecto, el Imacec no minero crece apenas 0,2% en 12 meses”, precisa Mella.
¿Cuándo podría llegar el punto de inflexión?
La discusión sobre los próximos meses ocurre después de que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendiera durante septiembre que en el segundo semestre se produciría un “punto de inflexión”, pese al retroceso registrado en julio, y mantuviera una visión favorable hacia adelante.
Mella señala que las expectativas oficiales se adelantaron a los resultados conocidos hasta ahora. “El Gobierno fue más optimista, pero va a venir un punto de inflexión”, señala.
De cara a las próximas mediciones, el académico espera mejores cifras por factores que podrían favorecer la comparación. “Lo que sí es esperable es que en el próximo mes o los subsiguientes ya tengamos mejores cifras, especialmente dado efectos puntuales en agosto, por los efectos climáticos, y una baja base de comparación en minería respecto a 2025”, explica.
A esa perspectiva añade una advertencia relacionada con las expectativas de la ciudadanía. “El problema es que la confianza de las personas en la economía se ha ido deteriorando y eso puede también generar una recuperación más débil”, concluye.