El Servicio de Impuestos Internos (SII) reveló que el 68% de los influencers chilenos obligados a declarar renta cumplieron con el trámite durante la Operación Renta 2024.
Este plan monitoreó a 17 mil generadores de contenido en redes sociales para detectar posibles incumplimientos tributarios.
Entre los 1.023 influencers que debían declarar, un 30% reportó ingresos superiores a los estimados en las propuestas de declaración del SII.
En total, 4.679 influencers, tanto voluntarios como obligados, realizaron su declaración a través del Formulario 22. De estos, 102 participaron en el plan piloto de monitoreo del SII en 2023, representando el 73% de los 140 en dicha instancia.
La Operación Renta 2024 registró 1.554 nuevos declarantes del Formulario 22 que no habían declarado el año anterior.
En cuanto a recaudaciones, 395 influencers que declararon tuvieron que pagar impuestos, sumando un total de $913.977.884. De estos, el 83% experimentó un aumento en sus pagos respecto al año anterior.
Por otro lado, 3.595 creadores de contenido solicitaron devolución de impuestos, y el 70% de ellos pidió una devolución mayor que el año anterior.
Influencers, Arsmate y SII
El SII también amplió su monitoreo a 17 mil influencers gracias a la incorporación de datos de una nueva red social chilena llamada Arsmate, dedicada a la venta de contenido digital, en su mayoría de carácter erótico.
Además, la Declaración Jurada 1955, presentada por bancos e instituciones financieras, permitió al SII identificar a 107 influencers con abonos y saldos superiores a $52 millones mensuales en sus cuentas.
Entre estos, 12 están exentos de impuesto a la renta, lo que llevará al SII a analizar si los abonos corresponden a ingresos no declarados.
Otros 18 influencers informados en la declaración jurada tienen observaciones como “No declarantes” o presentan brechas en el cumplimiento de sus obligaciones tributarias, lo que resultará en acciones de fiscalización.
El informe del SII subraya la importancia del cumplimiento tributario entre los influencers y destaca el monitoreo constante para asegurar que quienes obtienen ingresos significativos declaren correctamente sus rentas.
Esta vigilancia no solo busca justicia fiscal, sino también mantener la integridad del sistema tributario chileno.
