La Superintendencia de Salud fijó en 3,5% el Indicador de Costos de la Salud (ICSA) 2025. Este porcentaje corresponde al máximo reajuste que las isapres podrán aplicar en 2026.
El superintendente Víctor Torres explicó que ninguna aseguradora puede superar ese tope. Además, la Superintendencia revisará que cada alza esté respaldada por costos reales. “Sólo podrán cobrar lo que acrediten”, afirmó.
Cómo funciona el control
El ICSA mide la variación de costos por prestaciones de salud y subsidios laborales. Su cálculo sigue una metodología auditada por el INE.
Cada isapre define si aplica el alza, siempre dentro del límite. Si informa un aumento mayor al verificado, sólo podrá aplicar el monto acreditado.
Si supera el ICSA, igualmente deberá ajustarse al 3,5%. El objetivo es evitar que los afiliados asuman costos injustificados.