Un sargento del Ejército de Estados Unidos fue detenido tras abrir fuego en la base militar Fort Stewart, en Georgia, hiriendo a cinco soldados, según confirmaron autoridades este miércoles.
El incidente se registró en el área de la 2.ª Brigada Blindada de la 3.ª División de Infantería poco antes de las 11:00 a.m., lo que motivó un confinamiento inmediato de la base. El atacante fue aprehendido alrededor de las 11:35 a.m., sin que exista actualmente amenaza para la comunidad.
Los heridos recibieron atención inicial en el lugar y luego fueron trasladados al Hospital Comunitario del Ejército Winn para tratamiento adicional. Algunos también llegaron al Centro Médico Universitario Memorial en Savannah.
Funcionarios del FBI en Savannah se encuentran trabajando en conjunto con la División de Investigación Criminal del Ejército para esclarecer las circunstancias del ataque.
El gobernador de Georgia, Brian Kemp, expresó públicamente su pesar por lo ocurrido e instó a que los ciudadanos mantengan sus plegarias a las víctimas y sus familias.
El hecho también fue comunicado al Presidente Donald Trump, quien recibió informes constantes sobre el desarrollo de los eventos.
Fort Stewart, ubicada cerca de Savannah, es la base militar más grande de la costa este del país y alberga a miles de soldados activos, familias y personal civil.
El episodio generó preocupación por la seguridad en instalaciones que suelen percibirse como altamente protegidas, y vuelve a poner en foco los riesgos de violencia interna dentro de las propias fuerzas militares.