Detectives de la PDI Arica desarticularon una estructura criminal dedicada al tráfico de medicamentos controlados, específicamente jarabes con codeína, comercializados de forma ilegal en la zona norte del país.
La investigación permitió establecer que la organización utilizaba empresas de courier para trasladar estas sustancias desde la Región Metropolitana hacia Arica, ocultándolas en encomiendas. El trabajo especializado se inició tras diversas incautaciones realizadas en la ciudad, las que encendieron las alertas respecto de un patrón reiterado de envíos de medicamentos sujetos a control.
Investigación permitió identificar la ruta de distribución
Sobre el procedimiento, el subprefecto José Vergara, jefe de la BRIANCO de la PDI Arica, explicó que “se desarrolló un proceso investigativo tras diversas incautaciones realizadas en la ciudad de Arica a remesas de encomiendas que contenían jarabes cuyo principio activo es la codeína, envíos que se realizaban desde la Región Metropolitana. Esto permitió establecer que estos productos serán posteriormente comercializados de manera ilegal a diversos consumidores de Arica”.
Gracias a estas diligencias, los detectives lograron identificar a los proveedores de las sustancias controladas. Los sujetos operaban desde la zona central del país y abastecían el mercado ilícito en el extremo norte.
El operativo se concretó en la Región Metropolitana, donde fueron detenidas cuatro personas, tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad chilena.
Incautación de drogas y medicamentos
Durante el procedimiento, la PDI incautó cannabis sativa a granel, cartridges con vaporizadores que contenían resina de cannabis, comprimidos de éxtasis y 25 frascos de jarabe con codeína.
Las autoridades destacaron que este tipo de investigaciones permite afectar directamente las redes de tráfico de medicamentos controlados, cuyo consumo indebido representa un riesgo significativo para la salud pública.
Por instrucción del Ministerio Público, los imputados fueron puestos a disposición del Juzgado de Garantía. Posteriormente, se realizó el control de detención y la formalización de cargos, conforme a la normativa vigente.
La PDI reiteró su compromiso con la persecución del tráfico de medicamentos controlados y el combate al crimen organizado, especialmente en delitos que afectan de forma directa a la comunidad.