El ministro del Interior y Seguridad Pública, Álvaro Elizalde, se refirió al asesinato de Carolina Calleja y Rodrigo González, ocurrido en su vivienda en Graneros. La autoridad enfatizó que el caso está siendo investigado rigurosamente y que los responsables serán identificados.
“Este hecho no va a quedar en la impunidad. (…) Este hecho se va a esclarecer a través del trabajo profesional de las instituciones que están a cargo de la persecución penal y, por lo tanto, se va a determinar quiénes son los autores”, aseguró el ministro Elizalde en una entrevista con Meganoticias, destacando la labor de las autoridades en el proceso de investigación.
El ataque ocurrió en la madrugada del miércoles, cuando Carolina Calleja logró comunicarse con Carabineros mientras desconocidos irrumpían en su domicilio. La llamada de auxilio duró entre cinco y seis minutos, en los cuales informó que su esposo se encontraba enfrentando a los agresores. Sin embargo, tras escuchar disparos, la comunicación se interrumpió, lo que alertó a las autoridades.
Tras Caso en Graneros: Refuerzos en seguridad rural
Uno de los desafíos que enfrentaron los efectivos policiales fue la localización del domicilio, debido a la ausencia de direcciones precisas en zonas rurales. Ante esto, el ministro Elizalde anunció que se está implementando un “modelo de georreferenciación con tecnología de punta, sobre todo en zonas rurales, donde a diferencia de las ciudades, las direcciones son más vagas”.
Elizalde también destacó que el Gobierno mantiene una “agenda ambiciosa en materia de seguridad”, que incluye proyectos como el fortalecimiento del Ministerio Público, la creación de la Fiscalía supraterritorial y un sistema de protección a víctimas. “El Gobierno ha presentado los proyectos, ha presentado las indicaciones, se han presentado las urgencias para que estos proyectos se tramiten con celeridad; pero ahora la tarea es del Congreso y, por tanto, nosotros esperamos que se cumpla con este ‘fast track’ de seguridad”, agregó el ministro.
Finalmente, Carabineros logró localizar la vivienda a través de la georreferenciación del teléfono de la víctima y, tras recibir información de vecinos, encontraron los cuerpos sin vida de Carolina y Rodrigo en el dormitorio matrimonial.