Actualmente, rigen en Chile una serie de normativas de diseño y construcción antisísmica, las cuales han sido modificadas y actualizadas a partir de las experiencias recogidas en los distintos eventos telúricos.
En este contexto aparece la relevancia de la norma NCh203, elemento que establece los requisitos que debe cumplir el acero que se usará en estructuras, tales como edificios de oficinas, residenciales, centros comerciales, instalaciones industriales y hospitales.
Dante Arrigoni, gerente general de Arrigoni Metalúrgica, explica que el acero estructural ha tenido un excelente desempeño durante los últimos terremotos en Chile, y afirma que durante el 27-F no hubo registros de estructuras de acero que hayan colapsado o con daños significativos.
“Una de las ventajas del acero es que tiene una elevada relación resistencia v/s peso, lo cual, si consideramos que los esfuerzos sísmicos son proporcionales al peso de las estructuras, genera que los esfuerzos sean considerablemente menores comparado con otros sistemas estructurales”, asegura el experto.
Sin embargo, Arrigoni advierte con preocupación que en gran medida la norma NCh203 no se está cumpliendo de manera pareja, exigiendo así mejoras en la fiscalización aduanera.
“Según el Instituto Chileno del Acero, a Chile ingresan cerca de 100 mil toneladas anuales de estructuras de acero importado de calidad deficiente y sin la certificación exigida por la Ley Chilena”, señala el gerente general de Arrigoni Metalúrgica.