Un nuevo ataque armado impactó a la Región de La Araucanía. Durante la noche, un grupo encapuchado ingresó a una faena forestal en Los Sauces, donde intimidó a trabajadores y destruyó maquinaria y vehículos de la empresa CMPC. En el lugar, los atacantes dejaron consignas que aluden a la causa mapuche, lo que refuerza la preocupación por la escalada de violencia en la Macrozona Sur.
Fedesur condena el nuevo atentado y exige acción
Desde la Federación de Transportistas de Carga del Sur (Fedesur), organización afiliada a la CNTC, expresaron su rechazo al hecho. Además, pidieron al Gobierno actuar con urgencia para frenar a estos grupos violentos, que afectan a la ciudadanía y dañan gravemente al sector productivo.
“Se vienen registrando una seguidilla de ataques entre el Biobío y La Araucanía, en una clara demostración de que estos grupos terroristas están plenamente vigentes, operativos, muy activos y dispuestos a provocar daños a personas y también materiales”, declaró José Villagrán, presidente de Fedesur.
Críticas al Estado por falta de reacción
Villagrán criticó la indiferencia de las autoridades centrales. Según él, si los atentados ocurrieran en Santiago o Valparaíso, la respuesta del Estado sería mucho más rápida y decidida.
“No es admisible que se le retire la suma urgencia a la tramitación de las reglas del uso de la fuerza, ya que es una señal muy negativa”, añadió el dirigente.
Además, recordó que tras 30 años de violencia, las regiones del sur merecen vivir en paz. Insistió en que el nuevo Ministerio de Seguridad Pública, liderado por Luis Cordero, debe ofrecer soluciones reales.
“Presentar querellas no tiene ningún efecto práctico para enfrentar el problema”, señaló Villagrán, subrayando la urgencia de desarticular a estos grupos organizados.
Llamado urgente a restablecer la paz
Fedesur reiteró su compromiso con las comunidades afectadas. Advirtió que, sin acciones concretas, el acuerdo por la paz quedará sin efecto y aumentará el abandono percibido por las regiones del sur.
La Macrozona Sur continúa enfrentando hechos violentos que dificultan el trabajo, el desarrollo económico y la vida cotidiana. Los gremios piden un plan de seguridad más firme, que dé respuestas a largo plazo y garantice condiciones de paz.